EN SILENCIO. LA GACETA intentó comunicarse con Luis Lobo Medina, pero el juez no respondió.

Luis Lobo Medina volverá a quedar bajo el foco esta noche. El árbitro tucumano será el encargado de impartir justicia en el duelo entre Banfield y Tigre, que se disputará desde las 21 por la zona B del Apertura, en un contexto que lo encuentra en el centro de la escena.
El encuentro, que será televisado por TNT Sports, tendrá una terna arbitral encabezada por el juez nacido en Banda del Río Salí, acompañado por Diego Martín y Andrés Barbieri como asistentes. Cristian Cernadas será el cuarto árbitro, mientras que Diego Ceballos estará a cargo del VAR y Gastón Iglesias como AVAR.
La designación no pasa desapercibida. Lobo Medina llega a este partido envuelto en cuestionamientos recientes y con su nombre instalado en la agenda mediática, tras la difusión de chats que lo mencionan en un supuesto episodio irregular vinculado a un partido del ascenso en 2021.
A eso se suma un historial cercano de polémicas dentro del campo de juego. En el último tiempo, el tucumano fue criticado por distintas decisiones arbitrales, entre ellas su actuación en el VAR durante el partido entre Barracas Central e Independiente en 2024, donde fue señalado por no intervenir en una jugada clave.
Lobo Medina, el juez tucumano que llegó a ser internacional
Pese a ese contexto, el árbitro continúa siendo una pieza habitual dentro del esquema arbitral de la AFA. Incluso, en el último tiempo logró la habilitación como juez internacional, un paso importante en su carrera que lo posiciona como uno de los nombres en crecimiento dentro del arbitraje argentino.
El partido de esta noche tendrá, además, un condimento extra. Tigre (uno de los equipos involucrados en el caso que hoy vuelve a poner a Lobo Medina bajo la lupa) será protagonista en el campo, lo que inevitablemente suma tensión a su designación.
En ese escenario, todas las miradas estarán puestas en su desempeño. No solo por lo que se juegan Banfield y Tigre en la tabla, sino también por el momento que atraviesa el arbitraje argentino, marcado por cuestionamientos recurrentes y una creciente desconfianza.
Para Lobo Medina será una prueba más. Una noche en la que no sólo deberá acertar en cada decisión, sino también convivir con un contexto que lo tiene, otra vez, en el centro de la escena.







