MULTIPROPÓSITO. El evento invita a la comunidad a involucrarse, ya sea como voluntarios, donantes o simplemente acompañando la jornada.

La travesía solidaria en El Cadillal ya se convirtió en una cita esperada en Tucumán. Año a año, la iniciativa crece y suma voluntades con el objetivo de acompañar a niños con cáncer y a sus familias.
“Esta travesía nació hace tres años como una idea un poco loca entre amigos que querían nadar por chicos con cáncer”, contó Matías Mirande, integrante de la Fundación SOI.
Con el tiempo, aquella propuesta inicial fue sumando participantes hasta consolidarse como un evento convocante: “El primer año fueron algunos, el segundo ya muchos más y este año estamos totalmente colmados”.
La iniciativa tiene su origen en el llamado “Proyecto SOI”, impulsado por Martín Merlini junto a su esposa. Pero el crecimiento fue más allá Y el año pasado, un grupo de padres que atravesaron el cáncer en sus hijos -algunos que hoy ya no están y otros que continúan en tratamiento- decidió formalizar ese trabajo.
“Es una fundación muy amplia, con muchos objetivos”, explicó Mirande. Entre ellos, destacó la contención a niños y familias, el acompañamiento durante el tratamiento y el apoyo al sistema de salud. Además, este año avanzan con uno de sus proyectos más importantes como lo es la creación de la “Casa SOI”.
“Será un espacio destinado a chicos que vienen del interior o que pasan muchas horas en el hospital y no tienen dónde quedarse. La idea es que esté a una cuadra del hospital y funcione como un albergue”, detalló.
En ese marco, la travesía solidaria es una de las acciones más visibles. Participarán 50 nadadores, cada uno representando a un niño o, en algunos casos, a dos. Pero el objetivo va más allá de lo deportivo o económico.
“Buscamos que haya una conexión real entre el nadador y el chico, que no sea sólo nadar por él. Muchos ya están en contacto con las familias, generando un vínculo afectivo”, explicó.
EDICIÓN ANTERIOR. Alegría compartida al llegar a la deseada meta.
Ese lazo es, justamente, el corazón de la iniciativa. “Nuestra búsqueda va más allá de lo económico. Cuando una familia atraviesa el cáncer, se le paraliza el universo. Por eso creemos que como sociedad tenemos que extender la mano, desde todos los aspectos”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el compromiso de los participantes: “Los nadadores han sido fundamentales. No sólo por la conexión con los chicos, sino porque también impulsaron campañas para recaudar fondos de manera individual, siempre a nombre de la fundación”.
Respuesta social
La respuesta social ya comenzó a hacerse sentir. En la cena de presentación de este año participaron más de 180 personas, entre empresas y particulares. “Lo que más remarcamos es que no alcanza sólo con colaborar económicamente sino hay que ponerle un pedacito del corazón y sentirse parte”, señaló.
Mirande también hizo hincapié en la necesidad de visibilizar la problemática. “Quizás no se dimensiona lo que implica. Aunque uno tenga resuelto lo económico, se paraliza todo: la vida laboral, social, familiar. Todo pasa a girar en torno al tratamiento”, explicó.
Esa experiencia, también remarcó, es personal. “A muchos de nosotros nos tocó vivirlo y tuvimos la suerte de recibir ayuda. Pero hay familias que no la tienen. Por eso queremos ser ese brazo que acompañe cuando todo se detiene”, expresó.
La travesía se realizará el próximo 28 de marzo, con largada a las 10.30. El evento es abierto al público y contará con la participación de los niños en tratamiento, que serán trasladados especialmente. Habrá actividades recreativas y espacios para compartir.
Además, la organización invita a la comunidad a sumarse. “Se puede colaborar de muchas formas: desde aportes económicos hasta voluntariado. También necesitamos que la gente ofrezca su tiempo y sus redes de contacto. A veces, con un mensaje, se puede conseguir lo que una familia necesita”, indicó.
Para quienes quieran participar o ayudar, la información está disponible en las redes sociales de la Fundación SOI.
“Queremos que haya muchas manos abiertas. Que cuando alguien necesite algo, podamos llegar. Ese es el espíritu”, concluyó Mirande.








