DIRIGENTE DE PESO. Esmail Jatif cayó durante un bombardeo nocturno.

Israel mató ayer al ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Jatib, un día después de anunciar que abatió al poderoso e influyente jefe del Consejo Superior de Seguridad Nacional, Alí Larijani.
La muerte del ministro fue reivindicado por Israel. Según su ejército, Jatib, sancionado por el Departamento del Tesoro estadounidense en 2022, desempeñó un papel fundamental durante las recientes protestas en todo Irán, tanto en lo que respecta “a la detención y el asesinato de manifestantes como en la configuración de la evaluación de inteligencia”.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, informó que Jatib fue “eliminado” en un bombardeo nocturno y anunció que su gobierno dio carta blanca al ejército para abatir a cualquier dirigente iraní en el punto de mira.
El líder supremo, Mojtaba Jamenei, advirtió que los responsables del ataque pagarán por la sangre derramada, tras una serie de asesinatos de altos mandos.
El nuevo líder supremo iraní rindió homenaje ayer a Alí Larijani, cuyo funeral está previsto para hoy en la ciudad santa de Qom, y prometió vengar su muerte. Aunque “muy debilitada debido a los ataques contra sus dirigentes y sus capacidades militares”, Irán sigue en pie, reconoció la jefa de los servicios de inteligencia estadounidenses, Tulsi Gabbard, ante el Congreso de Estados Unidos.
En Líbano
Mientras tanto en Líbano, segundo frente principal de la guerra, Israel mantiene su ofensiva contra el movimiento chií proiraní Hezbolá. El centro de Beirut ha sido alcanzado por ataques israelíes que han causado 12 muertos, entre ellos un responsable de la cadena de televisión de Hezbolá.
Por su parte, la Unión Europea ha instado a Israel a cesar sus operaciones en el Líbano, preocupada por una situación humanitaria ya “catastrófica” con más de un millón de personas desplazadas.








