Adorni habló del viaje de su esposa en el avión presidencial: "No creo que me vuelva a acompañar"
El jefe de Gabinete reconoció que hoy tomaría otra decisión tras las críticas por la presencia de su pareja en la comitiva que viajó a Nueva York para la Argentina Week. También se refirió a su vuelo privado a Punta del Este y denunció “operaciones de la vieja política”.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió este sábado a la polémica generada por el viaje de su esposa en el avión presidencial durante la Argentina Week y aseguró que la situación no volvería a repetirse. “No creo que me vuelva a acompañar”, afirmó el funcionario al ser consultado sobre la posibilidad de que Bettina Angeletti participe nuevamente de una gira oficial.
En una entrevista publicada por la edición argentina de Forbes, el funcionario admitió además que hoy tomaría una decisión distinta si pudiera retroceder en el tiempo. “Si uno puede volver atrás, evidentemente no”, respondió al referirse a la controversia que se generó por la presencia de su pareja en la comitiva que viajó a Nueva York para participar del encuentro de promoción de inversiones.
La entrevista se realizó en la sede del consulado argentino en Manhattan, pocas horas antes de que Adorni regresara al país en un vuelo de línea junto a su esposa. Allí describió el episodio como “el momento más difícil de una vida política” que nunca imaginó y defendió que la presencia de Angeletti no implicó gastos para el Estado.
En ese sentido, insistió en que su pareja había sido invitada por Presidencia y reiteró que su traslado “no implicó ningún costo para el Estado”. También atribuyó las críticas a lo que calificó como “ataques” y “operaciones” en su contra en un contexto de fuerte polarización política.
La controversia se desató luego de que se difundiera una fotografía en la que se veía a Angeletti junto a la comitiva presidencial durante una visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, en el barrio de Queens. Hasta ese momento no se sabía públicamente que había viajado en el avión presidencial ARG-01 junto al presidente Javier Milei, su hermana Karina Milei y el canciller Pablo Quirno.
El episodio generó cuestionamientos desde la oposición y derivó en un pedido de informes presentado por el diputado Esteban Paulón, quien solicitó detalles sobre el rol que cumplió la esposa del funcionario en el viaje y quién financió su traslado.
Al mismo tiempo, se presentaron tres denuncias penales: dos impulsadas por la diputada Marcela Pagano y otra por el abogado Gregorio Dalbón. Además, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas abrió un expediente preliminar para analizar el caso.
En medio de la polémica, Adorni había defendido el viaje en una entrevista televisiva con A24, cuando estalló el escándalo a comienzos de la semana. En esa ocasión argumentó que se estaba “deslomando” en Nueva York y que quería estar acompañado por su “compañera de vida”.
“Fue desafortunado”
Días después, el jefe de Gabinete se desdijo y reconoció que esa explicación había sido “desafortunada”. Incluso sostuvo que no debió utilizar esa expresión. “La palabra no debió ser deslomarse”, señaló, antes de admitir: “Uno puede decir alguna palabra o frase desafortunada en un vivo, sí. Me ha ocurrido muchas veces. Somos humanos y cometemos errores”.
En su diálogo con Forbes volvió a hacer una autocrítica. “Dije que mi mujer me había acompañado porque venía a deslomarme a la Argentina Week, y eso fue desafortunado. En un vivo uno se equivoca mil veces. No lo hice adrede, fue en el intento de explicar todo el esfuerzo que hizo la estructura de gente que trabajó para que esta vidriera al mundo funcionara”, afirmó.
Luego agregó: “Cuando dije la palabra ‘deslomado’ generó una sensación de rechazo que está perfecto, porque realmente estuvo mal la palabra. Pero fue en el afán de contar con mucho convencimiento lo que se estaba haciendo acá. Jamás tuvo en mi mente la mala intención”.
El viaje a Punta del Este
La polémica también incluyó otro episodio reciente: un vuelo privado que Adorni tomó durante el fin de semana de Carnaval para viajar a Punta del Este. Las imágenes del traslado circularon semanas después en redes sociales y medios, lo que el funcionario interpretó nuevamente como una operación política.
“Esperaron el momento para hacerlo y, evidentemente, tenían un video guardado de hace un mes, cuando fue mi viaje a Uruguay”, afirmó.
Según explicó, el traslado no tuvo relación con su función pública sino con una invitación personal del periodista y conductor de la TV Pública Marcelo Grandio. “Un amigo de toda la vida, de muchísimos años, tenía el viaje en un vuelo hacia Punta del Este y me invitó a subir”, relató.
Adorni aclaró que el viaje no fue gratuito. “Convenimos en que la parte mía me la tenía que pagar yo. Pagué un proporcional del vuelo en el avión y me fui cuatro días a Punta del Este, eso fue todo”, aseguró.
El viaje partió desde el aeropuerto de San Fernando en un jet privado. Según explicó el propio Grandio, quien también aparece entre los pasajeros, el funcionario habría abonado su parte del traslado. El empresario sostuvo que lo invitó porque Adorni “hacía dos años no se tomaba vacaciones” y afirmó que el pago se realizó con dinero propio.
Sin embargo, en una entrevista con LN+, Grandio generó confusión al referirse al origen de los fondos con los que el jefe de Gabinete habría pagado su parte del vuelo. En lo que fue interpretado como un furcio, insinuó que el traslado se había financiado con ingresos del Estado.
“Lo invité a mi casa porque hacía dos años no se tomaba vacaciones. Estoy afirmando, no tiene nada grave. Pagó con su plata, no con plata del Estado. Lo pagó él con plata del Estado, me lo pagó a mí y tengo el recibo del recibo. Yo le pagué a la compañía”, dijo el empresario, declaraciones que volvieron a poner el foco sobre el funcionario.
Por último, Adorni cuestionó la difusión de las imágenes del viaje y aseguró que el origen del material está siendo investigado. “Alguien guardó el video un mes para encontrar el momento justo y armar una historia donde no hay nada ni legal, ni antiético, ni malo”, afirmó.
En ese contexto, atribuyó la polémica a lo que definió como “la mugre y la mafia de una vieja política que no es compatible con nosotros”.







