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El mercado de exportación de servicios de manera remota atraviesa uno de sus mejores momentos. Los profesionales argentinos son cada vez más demandados por economías internacionales, que eligen pagar en dólares a los trabajadores del país. Un informe de Deel, una plataforma global de recursos humanos, aseguró que la cantidad de contrataciones a argentinos se incrementó en un 25% durante el último año.
Esta noticia asegura un mejor futuro a cientos de trabajadores argentinos, sobre todo para quienes buscan trabajar a distancia y ganar en dólares. Pese a que la moneda estadounidense está planchada y a que el tipo de cambio ya no es tan favorable para la exportación, los servicios de los argentinos siguen siendo altamente demandados. Y las solicitudes van en crecimiento.
Qué profesiones se demandan más en el exterior
Hay perfiles que ofrecen servicios marcados entre los más contratados por otros países. Pero los mercados internacionales ven con buenos ojos al talento nacional, porque se caracteriza por ser una suma homogénea de virtudes. Se valoran, particularmente, las habilidades técnicas, el manejo del inglés y el huso horario que está relativamente alineado al de Estados Unidos.
Entre las profesiones que más se buscan, están las relacionadas al rubro de las tecnologías y las comunicaciones. Los profesionales más contratados son analistas de datos, desarrolladores de software, analistas de recursos humanos, gerentes de relaciones comerciales y desarrolladores de interfaces de usuario (UI).
Estados Unidos, México y Uruguay son los países desde donde más se solicita mano de obra argentina; pero también aparecen en el radar, con una demanda menor, Paraguay, Costa Rica y Panamá. Buenos Aires es el centro de mayor demanda para trabajos remotos. También Córdoba tiene un alto registro de talento contratado para trabajar en el exterior.
En paralelo, la Argentina también aumentó el porcentaje de trabajadores extranjeros en un 43%, lo que podría hablar de un desplazamiento de los trabajadores locales. Las empresas nacionales apuntan, principalmente, a los trabajadores de Colombia, Brasil y México.








