Hallan una sorprendente explicación sobre la causa del deterioro de la memoria a medida que pasan los años Infobae

Un reciente estudio científico reveló una explicación inesperada sobre las causas del deterioro de la memoria a medida que avanza la edad. El hallazgo, publicado en la revista Nature, aporta nuevas claves para comprender los cambios que se producen en el cerebro con el paso del tiempo y cómo impactan en la capacidad de recordar.
La investigación abre un nuevo escenario en el campo de la neurociencia, al ofrecer evidencia que podría modificar la forma en que se abordan los procesos de envejecimiento cognitivo. Los resultados también plantean posibles líneas de estudio futuras para prevenir o retrasar la pérdida de memoria asociada al envejecimiento.
Por qué empeora la memoria con la edad: el nuevo hallazgo que sorprendió a los científicos
Un equipo de investigadores británicos identificó una bacteria intestinal que aumenta su presencia con el paso de los años y que estaría vinculada al deterioro cognitivo. De acuerdo con el estudio, este patógeno altera la señalización de los nervios sensoriales que se conectan con el cerebro.
El hallazgo, publicado en la revista Nature, fue realizado en ratones, aunque los científicos sostienen que el circuito intestino-cerebro “probablemente se conserva en humanos”.
Los efectos de esta bacteria parecen comparables a otras manifestaciones del envejecimiento. “A medida que envejecemos, necesitamos cosas como anteojos y audífonos”, señaló en Nature el coautor de la investigación, Christoph Thaiss, inmunólogo de la Universidad de Stanford, en California.
Desde esta perspectiva, los expertos plantean que, así como el envejecimiento reduce la percepción sensorial del entorno, también podría provocar una disminución en la percepción de señales internas.
El sorprendente experimento que relaciona bacterias intestinales y deterioro cognitivo
El experimento se llevó a cabo en una jaula donde convivieron ratones jóvenes de dos meses con ratones de 18 meses. Según explica el artículo publicado en Nature, esta situación sería comparable a que una persona de 15 años comparta un espacio reducido con otra de 50.
Tras un mes de convivencia, los animales jóvenes comenzaron a mostrar un desempeño similar al de los mayores en pruebas de laberinto y memoria, lo que evidenció una pérdida de memoria a corto plazo.
Timothy Cox, neurocientífico de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, y coautor del estudio, sostuvo: “Su déficit era tan profundo que prácticamente no se distinguían de los ratones viejos. Era casi increíble”. La explicación estaría en que los microbiomas de los ejemplares jóvenes se volvieron similares a los de los más longevos.
“Al vivir cerca y consumir las heces de otros ratones, estos pueden transmitirse fácilmente sus microbios intestinales”, señalaron los investigadores, quienes sospechan que ciertas bacterias del intestino de los ratones mayores podrían estar detrás del deterioro cognitivo








