En el debut de Julio César Falcioni, Atlético Tucumán repitió viejos errores

El “Decano” igualó 1-1 con Aldosivi en el José Fierro y prolongó su mal momento, con apenas un triunfo en sus últimas 10 presentaciones.

PREOCUPACIÓN. Atlético Tucumán volvió a dejar una imagen pálida ante Aldosivi y prolongó su momento irregular en el torneo. PREOCUPACIÓN. Atlético Tucumán volvió a dejar una imagen pálida ante Aldosivi y prolongó su momento irregular en el torneo. Nicolás Nuñez / Especial para La Gaceta
Diego  Caminos
Por Diego Caminos Hace 6 Hs

La llegada de un nuevo entrenador suele traer aires renovados a un equipo: cambio de energía, envión anímico y una propuesta táctica distinta. Sin embargo, el debut de Julio César Falcioni como DT de Atlético Tucumán tuvo poco de eso. En un partido chato, el “Decano” empató 1-1 contra Aldosivi y extendió su racha negativa a una sola victoria en sus últimas 10 presentaciones.

El “Emperador” tuvo un estreno agridulce. O mejor dicho, más agrio que dulce. El único gesto que logró “salvar” una noche para el olvido en el Monumental fue el cabezazo del empate de Franco Nicola a los 55’, que desató un grito de desahogo ensordecedor. No obstante, ese impacto no fue motivación suficiente para que el equipo lograra dar vuelta la historia.

Que Atlético haya sometido a Aldosivi contra su arco en los últimos minutos no debe confundir el análisis. Tampoco que Leandro Díaz haya malogrado un penal para ganar el partido en la agonía del mismo. La realidad es que Atlético jugó mal. La llegada de Falcioni no bastó para cambiarle la cara a un grupo que parece haber olvidado cómo se compite.

Lo de este partido fue una continuidad lineal y dolorosa del presente que atraviesa el conjunto de 25 de Mayo y Chile. No hubo otro fútbol, no se percibió una energía distinta, ni siquiera se notó ese “efecto contagio” que suelen generar los cambios de mando. Lo que se vivió en el “José Fierro” (especialmente en el primer tiempo) fue, quizás, la imagen más pobre en lo que va de 2026.

Desde la propuesta táctica, no se terminó de descifrar la idea que el DT quiso plasmar. Los ingresos de Luciano Vallejo en el lateral izquierdo, junto a Gabriel Compagnucci y Nicola por las bandas, sugerían la intención de armar un equipo más contenedor que pensante; más combativo que creativo. Falcioni buscó, quizás, blindar los costados para recuperar la solidez defensiva perdida hace meses. Sin embargo, el experimento falló en su génesis y el equipo no contuvo ni creó. Fue una formación híbrida que se quedó a mitad de camino entre el orden defensivo y la ambición que necesita cuando el equipo cuando juega de local.

Los jugadores, por su parte, no encontraron respuestas a lo que el partido demandaba y, mucho menos, a un contexto que pedía una victoria a gritos por la expectativa del estreno del “Emperador” y la fragilidad teórica del equipo rival. 

Últimamente, Atlético se ha transformado en un especialista en engrandecer a sus oponentes. Aldosivi arribó último a Tucumán y sin triunfos en el torneo. Sin embargo, le bastó muy poco para dominar al “Decano” en varios pasajes del primer tiempo.

En el complemento, empujado hacia atrás por el gol del empate, le permitió al dueño de casa dominar el juego por pura inercia lógica. De esa manera Atlético estuvo muy cerca de maquillar el trago amargo con ese penal final. Pero se quedó en la puerta, obligado ahora a revisar no sólo el resultado, sino un desarrollo futbolístico que cada vez preocupa más en 25 de Mayo y Chile.

¿Qué debe hacer Atlético para salir de este momento? La respuesta no es sencilla ni inmediata, pero remite a las bases: trabajo y más trabajo. 

Ante un cambio de mando tan reciente, el único refugio posible es el hermetismo y la práctica a puertas cerradas. Falcioni necesita acumular horas en su laboratorio con un grupo que apenas conoce. Ese parece ser el único camino para intentar transmitir ese pragmatismo y esa experiencia que lo caracterizan, virtudes que en esta oportunidad brillaron por su ausencia. 

El tiempo apremia y la próxima parada (que también parece ser de riesgo) está a la vuelta de la esquina. El lunes el “Decano” visitará a Barracas Central en Buenos Aires y está obligado a sumar puntos y confianza para mejorar un panorama que viene complicado desde hace mucho tiempo, y que en cada partido parece complicarse un poco más.

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