EFECTO NEGATIVO. Susana Montaldo explicó que las precipitaciones impactaron principalmente en zonas del sur y del este tucumano.

Las lluvias intensas que afectaron a Tucumán durante las últimas semanas también dejaron su huella en el inicio del ciclo lectivo en distintas localidades del interior. Más de 30 escuelas registraron dificultades de acceso por anegamientos y problemas en los caminos rurales, una situación que obligó a reorganizar las clases para garantizar la continuidad pedagógica.
Así lo comunicó el Ministerio de Educación de la provincia. La ministra Susana Montaldo explicó que las precipitaciones impactaron principalmente en zonas del sur y del este tucumano, donde varios establecimientos quedaron momentáneamente aislados por el desborde de ríos y el deterioro de los accesos.
“La verdad, las lluvias intensas han obstaculizado muchísimo los accesos y los arreglos de las escuelas. Digamos que esto tiene muchas lecturas”, señaló.
Ante este escenario, las supervisiones escolares coordinaron con directivos y docentes la implementación de clases virtuales en las instituciones afectadas, con el objetivo de evitar la interrupción del ciclo lectivo mientras persistan las dificultades para llegar a los edificios escolares.
Las localidades con establecimientos comprometidos se ubican en Aguilares, La Cocha, Graneros, Simoca y Bella Vista, entre otras zonas del interior provincial.
“Tenemos el sur de la provincia, no en su totalidad, son escuelas de lugares que están cercanas a los ríos que han desbordado, así que tenemos más de treinta escuelas que están en esta situación”, detalló Montaldo.
Además del impacto educativo, la emergencia climática también llevó a que algunas instituciones cumplieran un rol social clave. En varias comunidades, las escuelas se habilitaron como espacios de resguardo para familias evacuadas por las tormentas.
“Ayer en Villa de Leales, abrimos dos escuelas para poder cobijar a la gente que no podía estar en sus casas. Estamos albergando también a la comunidad en algunas escuelas”, indicó la ministra.
La titular de la cartera educativa remarcó que se mantiene un monitoreo permanente de la situación climática y de las condiciones de acceso a los establecimientos.
“Estamos trabajando y acompañando a todos, a la comunidad y a los chicos de las escuelas para que podamos sobrellevar esta adversidad, tanto para que las escuelas se conviertan en albergue y refugio de algunas familias como para que los chicos no pierdan días de clases, implementando las clases virtuales hasta tanto el clima nos permita seguir”, concluyó la funcionaria.
Docentes integradores: se incorporarían unos 1.000 maestros al sistema educativo
Montaldo destacó el proyecto de ley que envió el Poder Ejecutivo a la Legislatura que propone que se incorporen docentes integradores en establecimientos públicos para fortalecer los procesos de inclusión educativa, en vez de que cada familia deba gestionarlos de manera particular.
“Una modificación para el acompañamiento de los niños que están en inclusión en nuestras escuelas. Queremos que cada escuela de la provincia que tiene niños en inclusión tenga en forma permanente, de acuerdo al número de alumnos que tienen esa dificultad, docentes integradores que sean parte de la escuela, para que trabajen con el maestro del aula, con la directora, para que sea un trabajo más organizado”, dijo ayer en rueda de prensa.
La funcionaria indicó que la iniciativa contempla la incorporación de entre 800 y 1.000 docentes integradores para asistir a estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), con el objetivo de fortalecer el trabajo pedagógico dentro de cada comunidad educativa.
“Las maestras integradoras van a estar nombradas en la escuela. Tiene que haber cinco maestras integradoras por escuela en el caso de que haya varios chicos. Esto le da estabilidad al docente que podrá cobrar vacaciones y aguilando”, destacó. Además, expresó su deseo de que la iniciativa sea tratada próximamente en el recinto legislativo.










