Caos en el "Old Firm": invasión, guerra de bengalas e incidentes tras el clásico entre Celtic y Rangers
El duelo por la Copa de Escocia terminó en una batalla campal cuando cientos de fanáticos saltaron al campo de juego apenas finalizada la tanda de penales. La policía debió intervenir de urgencia con cordones humanos ante una lluvia de objetos y pirotecnia que dejó varios efectivos y civiles heridos.

El clásico del fútbol escocés, uno de los duelos más encarnizados del fútbol mundial, derivó en un escenario de violencia descontrolada que recorre el mundo. Apenas el Celtic selló su pase a las semifinales de la Copa de Escocia tras una dramática definición por penales en casa de su eterno rival, la seguridad en el Ibrox Stadium se vio desbordada. Hinchas de ambos equipos invadieron el césped de forma simultánea: unos para celebrar la victoria de manera provocadora y otros para descargar su frustración, transformando el campo de juego en una zona de combate ante la mirada atónita de los jugadores que aún permanecían en el lugar.
La situación escaló rápidamente hacia una "guerra de bengalas" y proyectiles entre las facciones, lo que obligó a la policía escocesa a improvisar cordones de seguridad para separar a los grupos y proteger a los protagonistas. El operativo ya había mostrado fisuras desde la previa, cuando cientos de seguidores ingresaron sin entrada saltando los molinetes. Según informaron las autoridades, el saldo de los disturbios incluyó varios detenidos y un número no precisado de heridos, tanto civiles como agentes de seguridad, impactados por material pirotécnico y objetos contundentes lanzados desde las tribunas.
As I said. Factual information. Celtic fans are contained and heading off the pitch. A rangers fan runs on and assaults a Celtic member of staff (3rd occasion). The rest follow. pic.twitter.com/LOvpGJMcDk
— CaI (@caim67) March 8, 2026
Desde la Asociación Escocesa de Fútbol calificaron lo sucedido como "vergonzoso" y confirmaron el inicio de una investigación judicial inmediata. El contexto era de máxima tensión, ya que por primera vez en casi una década se había permitido un aforo significativo para la parcialidad visitante, con 7.500 hinchas del Celtic, que no habían podido asistir en tal número desde 2018. Este regreso de las hinchadas visitantes masivas, lejos de ser una fiesta, terminó exponiendo la incapacidad de los controles para contener una rivalidad que, una vez más, traspasó los límites deportivos.
La Liga en llamas: el Hearts está cerca de romper una racha de cuatro décadas
Más allá de la eliminación copera, este clima de violencia añade una presión asfixiante a la definición de la liga escocesa. Actualmente, el Hearts lidera la clasificación y amenaza con romper una hegemonía histórica: desde la temporada 1984/85, cuando el Aberdeen de Alex Ferguson dio la vuelta olímpica, nadie que no sea el Celtic o el Rangers ha logrado ganar el título.
A pesar del liderazgo del Hearts, los dos grandes de Glasgow se mantienen en la pelea directa y aún deben enfrentarse entre sí en un partido que podría definir el rumbo del torneo. Sin embargo, tras los bochornosos incidentes de este domingo, la gran incógnita pasa por la seguridad. Con la ciudad todavía bajo tensión y las autoridades exigiendo sanciones ejemplares, el próximo derbi liguero quedó bajo la lupa: se baraja la posibilidad de jugarlo con una restricción total de público visitante para evitar que la ciudad vuelva a convertirse en un campo de batalla.







