Investigan una golpiza ocurrida en una fiesta de Año Nuevo en Yerba Buena
Un joven de 24 años fue atacado por al menos tres personas mientras estaba inconsciente. Los agresores ya fueron identificados y la Fiscalía analiza la participación de cada uno. Cuestionan la ausencia de protocolos de seguridad
REGISTRO. Testigos filmaron una parte del ataque que se produjo en las inmediaciones del Complejo Natalio Mirkin, en la avenida Perón al 400.
El Ministerio Público Fiscal investiga la violenta agresión que sufrió F., un joven de 24 años, durante una fiesta de Año Nuevo en Yerba Buena, donde fue golpeado hasta quedar inconsciente. Los padres de la víctima cuestionaron la falta de protocolos de acción por parte de los organizadores del evento e hicieron hincapié en la necesidad de desarrollar medidas de seguridad en la Provincia para prevenir episodios similares.
La noche había comenzado como cualquier otra celebración de Año Nuevo. F. recibió el 2026 junto a su familia y pasada la medianoche salió con algunos de sus primos y amigos a una fiesta privada organizada en el Complejo Natalio Mirkin, ubicado sobre la avenida Perón al 400, en Yerba Buena.
Según relataron sus padres, S.C y V.G (que prefirieron resguardar su identidad), el conflicto se originó dentro del local, alrededor de las 6, cuando uno de los asistentes -que estaba acompañado por dos amigos-, insultó a una amiga de F. “Él vio lo que estaba pasando, la defendió y ahí empezó todo”, contó su madre. “En medio de la discusión, uno de los atacantes intentó golpear a F y terminó agrediendo a otra chica que estaba ahí”, agregó. El joven alcanzó a defenderse y golpeó a uno de sus oponentes al realizar un manotazo al aire, pero rápidamente fue superado.
El personal de seguridad intervino en la situación, los separó y primero expulsó del lugar a los tres agresores y luego a F. “Eso es lo que más nos llama la atención; los sacaron a todos juntos, cuando era obvio que afuera la pelea podía seguir”, cuestionó el padre del joven.
Ensañamiento
Según pudieron reconstruir S.C y V.G gracias a lo que le contaron algunos testigos, una vez que estuvieron en la vía pública los tres jóvenes se abalanzaron contra F. “Fueron directamente hacia él. No tocaron a nadie más”, aseguraron sus padres. Uno de los agresores lo golpeó provocando que F. cayera al suelo y perdiera el conocimiento. “Cuando cayó, no se levantó más. Estaba tirado, inconsciente y seguían pegándole”, relató su madre.
Uno de sus primos intentó auxiliarlo y también fue golpeado, al igual que un amigo que salió en su defensa al advertir lo que ocurría. “A día de hoy no entendemos por qué se ensañaron de esa manera con él. No se conocían, jamás habían compartido ni mucho menos tuvieron algún problema con anterioridad. F nunca estuvo involucrado en este tipo de conflictos, es una persona muy tranquila”, manifestaron S.C y V.G.
Ante la escalada de violencia, empleados de la seguridad pública frenaron la riña y fue ahí cuando los allegados de F pudieron auxiliarlo. Por la desesperación y la ausencia de ambulancias en las inmediaciones, uno de sus primos lo trasladó de urgencia en un vehículo particular al hospital Carrillo.
F ingresó inconsciente, con pérdida de memoria, vómitos y signos compatibles con un traumatismo de cráneo. Luego fue derivado al sanatorio 9 de Julio, donde quedó internado aproximadamente 24 horas en terapia intermedia para su monitoreo. “No recordaba nada. Desde el momento en que cayó al suelo hasta las 16.30, que fue cuando se despertó, no tenía noción de nada”, contó su padre.
Los estudios descartaron lesiones estructurales graves, pero los médicos recomendaron practicarle controles neurológicos por al menos seis meses. “Desde que salió del sanatorio viene teniendo dolores de cabeza persistentes, los primeros días también le molestaban la luz y los ruidos. Nos dijeron que podría padecer cefalea crónica así que va a tener que realizarse controles. Además le recetaron anticonvulsivos”, explicó su madre.
Investigación
Una vez que F estuvo estable, sus padres se encargaron de hacer la denuncia correspondiente. “No teníamos pensado realizarla, pero cuando nos enteramos que había caído inconsciente en el piso y aún así lo seguían agrediendo nos dio mucha impotencia. Esto es más que nada para que no vuelva a pasar algo así; hoy le pasó a mi hijo, pero mañana le puede pasar a otro chico”, dijo V.G.
La denuncia fue radicada días después, en medio de un recorrido complejo por distintas dependencias policiales. Finalmente, la causa quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, inicialmente a cargo del fiscal Carlos Sale.
Los padres de F. recorrieron la avenida Perón y se acercaron a los locales comerciales cercanos donde se produjo el altercado en un intento de conseguir los registros de las cámaras de seguridad. “Algunos no tenían y otros dijeron que no habían captado nada. Las autoridades del complejo nos dijeron que tampoco tenían cámaras de seguridad porque es una parte nueva del predio. Al conocerse la noticia se contactó con nosotros la secretaria de Seguridad del Municipio, Iliana Dulout, para ponerse a disposición y me explicó que las dos cámaras de seguridad que están a unos metros de donde ocurrió todo eran nuevas, por lo que todavía no estaban conectadas”, dijo S.C.
Gracias a testigos y a los registros fílmicos aportados por los asistentes, los presuntos agresores fueron identificados y se solicitaron allanamientos en al menos dos domicilios. “Uno de los videos que tenemos de cuando inicia la agresión dentro del salón fue gracias a mi sobrina, que justo estaba filmando cuando estos chicos encararon a F. Luego recibimos más material de personas que filmaron la golpiza afuera, así que ahora se está trabajando para identificar la participación de cada uno”, indicó el matrimonio, que son representados por el abogado Carlos Santo.
Falta de medidas
La familia de F cuestionó la falta de protocolos de seguridad ante un evento de gran convocatoria y donde hay consumo de bebidas alcohólicas de por medio. “No había ni una ambulancia, no había cámaras funcionando, nadie se hizo responsable. Sacaron a los chicos y los dejaron librados a su suerte desentendiéndose del problema”, dijeron. También reclamaron la reacción del personal de seguridad pública que separó a los agresores. “Estando nuestro hijo tirado en el piso e inconsciente, los dejaron irse sin siquiera tomarles sus datos y sin conocer el estado de salud de F”, afirmaron.
En ese sentido, dijeron que debería crearse un protocolo de seguridad para eventos nocturnos que sea empleado tanto por los organizadores privados como por la Policía, para evitar que situaciones similares se repitan. “La Provincia tiene que hacer algo con este tema. Se podría plantear una ley, crear un recurso que obligue a las autoridades a actuar e intervenir rápido. Lo nuestro fue una desgracia con suerte, podría haber muerto por los golpes que recibió. Tenemos que agradecer de que hoy esté con vida, cuando lo único que hizo fue salir a festejar con sus primos y amigos, sin saber que acabaría viviendo esta pesadilla”, manifestaron.










