De Durban a La Ciudadela: El sacerdote sudafricano que conoció a un nuevo “Santo”

A miles de kilómetros de su hogar, Malusi Ncanana predica, aprende español y aprovecha para conocer la cancha y sumergirse en la cultura tucumana.

CON LOS COLORES. El hombre de fe lleva por hábito la camiseta de San Martín. CON LOS COLORES. El hombre de fe lleva por hábito la camiseta de San Martín.
Hace 1 Hs

A pocos minutos del inicio del partido, cuando muchos revisaban las redes sociales en busca del equipo titular, una presencia llamó la atención de todos: la de Malusi Ncanana, un sacerdote sudafricano de 34 años que ha encontrado en el "Jardín de la República" un segundo hogar. Con una sonrisa contagiosa y vistiendo la camiseta de San Martín, Malusi está en la provincia para aprender español, pero sobre todo para sumergirse en lo que él define como “la pasión y la energía de la gente".

Un viaje de fe y cultura

Originario de Eshowe, una localidad cercana a Durban, en la costa sureste de Sudáfrica, Malusi llegó a Tucumán hace cinco meses. Su misión lo llevó a recorrer el mundo: vivió diez años en Italia, pasó por Alemania y Francia, y actualmente realiza una experiencia pastoral en la Banda del Río Salí como parte de una diplomatura del Vaticano.

Bajo la guía del padre Fabián Nieva, Malusi ha sido acogido por la comunidad bandeña, llegando incluso a recibir el saludo oficial del intendente Darío Monteros, quien lo invitó personalmente a vivir la mística del fútbol local. “Le agradezco mucho por esta oportunidad; la gente aquí es muy amable y me hacen sentir parte de ellos”, comenta con gratitud.

Del rugby al temor de sus padres

Aunque hoy luce orgulloso la camiseta del "Santo", su primer amor deportivo fue el rugby, el deporte nacional de su país. Sin embargo, su carrera en las canchas terminó pronto por una razón familiar: "He jugado un poco en la escuela secundaria, pero mis padres me dijeron que dejara el rugby porque no tenía seguridad médica... Tenían miedo de que me pasara algo malo", confiesa Malusi entre risas.

A pesar de su pasado rugbístico y de repetir con orgullo que “Sudáfrica es el número 1 del rugby” (llevando siempre consigo la camiseta de los Springboks), Malusi ha quedado fascinado por el fenómeno del fútbol argentino. "Es mi primera vez en Sudamérica y mi primera vez en una cancha de fútbol aquí. Veo mucha pasión, mucha energía y, sobre todo, mucho ¿estar juntos'. Eso es lo más lindo de este pueblo".

Un "Pirata" en Tucumán

Malusi no olvida sus orígenes: trajo consigo su fanatismo por Orlando Pirates de Sudáfrica y celebró con entusiasmo el reciente triunfo 3-0 de su equipo ante Kaizer Chiefs en el gran clásico de su país.

Pero en Tucumán, su corazón tiene dueño. Al ser consultado sobre por qué escogió al equipo de Bolívar y Pellegrini, responde con picardía. "Elegí a San Martín porque ya es un santo", relata con una sonrisa. Para él, el fútbol es otra forma de entender a la sociedad: “El idioma no son solo palabras; aprender español es entender la cultura, la historia y la pasión de la gente, y eso se ve acá”.

ALIENTO. El sacerdote Malusi se fotografió con hinchas en la previa del ingreso al estadio, minutos antes del comienzo del partido. ALIENTO. El sacerdote Malusi se fotografió con hinchas en la previa del ingreso al estadio, minutos antes del comienzo del partido.

Un embajador en el Vaticano

Con tres meses más por delante antes de partir en junio, Malusi aprovecha cada día para conocer la historia local y la gastronomía tucumana. Se llevará en su maleta no solo la camiseta de San Martín, sino también un sinfín de anécdotas que planea compartir con sus hermanos en Sudáfrica y con el mismo Papa León XIV en su regreso a Roma.

En las tribunas de La Ciudadela, Malusi descubrió que, como en el Vaticano con la vestimenta de los cardenales, en Tucumán la fe también se viste de rojo y blanco.

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