Empleados de Fate protestan en la panamericana.

En una jornada marcada por la protesta social y un despliegue de seguridad masivo, agrupaciones de izquierda y trabajadores de Fate iniciaron bloqueos en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Las medidas de fuerza ocurren a pocas horas de que el Senado comience a debatir la reforma laboral, sesión prevista para las 11.
El primer foco de conflicto se registró en la Autopista Panamericana (ramal Tigre), a la altura de la calle Uruguay, donde manifestantes cortaron casi totalmente el tránsito en sentido a Capital.
La presencia de Gendarmería Nacional en el lugar generó demoras significativas. En paralelo, la tensión se trasladó al centro porteño: en la intersección de Corrientes y 9 de Julio, manifestantes y fuerzas de seguridad mantienen un tenso "cara a cara" bajo un estricto control policial.
El Ministerio de Seguridad, dirigido por Alejandra Monteoliva, ratificó la aplicación del protocolo antipiquetes. El operativo cuenta con 2.000 efectivos federales, camiones hidrantes y unidades de infantería. "El protocolo se aplicará con firmeza", advirtieron desde la cartera.
Se espera que el epicentro de las movilizaciones se traslade a las 10 a las inmediaciones del Congreso, donde las columnas rodearán el perímetro de la Plaza para presionar contra la aprobación definitiva de la ley.







