El plan de salud reproductiva enfrenta a Gobierno e Iglesia

El derecho a la elección. Critican que el programa no enseñe las formas naturales de anticoncepción. Rosso, viceministra de Salud, defendió el carácter democrático del plan.

EN EL OJO DEL HURACAN. Los afiches del Gobierno nacional instan a los jóvenes al uso del preservativo.
EN EL OJO DEL HURACAN. Los afiches del Gobierno nacional instan a los jóvenes al uso del preservativo.
02 Mayo 2005
BUENOS AIRES.- La viceministra de Salud, Graciela Rosso, salió a defender la campaña de salud reproductiva lanzada por el Gobierno, frente a las críticas de la Iglesia. El programa, según dijo, es democrático y da la posibilidad de que todos los ciudadanos puedan elegir. La Iglesia, en cambio, acusó al Gobierno de no enseñar las formas naturales de anticoncepción y de no cumplir con la ley que dice que la educación tiene que ser masiva.
El reverendo padre Alberto Bochatey, director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina y además vocero de la Iglesia en este tema, añadió: "el Gobierno por ahí no sabe bien lo que piensa la Iglesia, porque nunca quiere hablar con nosotros".
El Gobierno anunció el lanzamiento de la segunda etapa de la campaña de salud reproductiva, en cuyo marco se promoverán distintos métodos de anticoncepción y se informará sobre las formas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados. Inmediatamente, los especialistas de la Iglesia salieron a refutar los argumentos del Gobierno y los acusaron de autoritarios y facilistas por difundir el uso de métodos no naturales de anticoncepción. La funcionaria consideró también que la difusión de información es obligación nuestra y es un compromiso de salud pública e indicó: "la población debe ejercer su derecho a elegir". Además, advirtió que hay un problema serio de salud pública y que hay una precocidad en el inicio de las relaciones sexuales, y que por ese motivo se lanzó la campaña, aunque reconoció: "sería bueno que la Iglesia también difundiera su metodología".
Según Bochatey, el Gobierno "está atado de pies y manos porque más que seguir su posición está cumpliendo con las obligaciones que le están poniendo los organismos internacionales, y no se atreve a hacer algo en serio". En ese sentido, Bochatey consideró que el Estado debe hacer un programa que respete el estilo y la cultura de los países latinoamericanos, diferentes de los de la mayoría de los países europeos o Estados Unidos.
Aunque admitió que los métodos naturales que defiende la Iglesia tienen riesgo si no se usan con cuidado, Bochatey defendió su uso, ya que constituyen la única manera de prevenir el sida y embarazos no deseados. (DYN y DPA)