Trump contraataca tras su revés en la Corte Suprema

Entra en vigor nuevo arancel global del 15%, una alternativa temporal después del fallo que invalidó su agresiva política arancelaria.

DISCURSO. Trump hablará ante el Congreso, en su mensaje a la Nación. DISCURSO. Trump hablará ante el Congreso, en su mensaje a la Nación.
Hace 4 Hs

WASHINGTON, Estados Unidos.- Luego de la sentencia del alto tribunal contra su política arancelaria, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que los aranceles que imponía serían reemplazados por un gravamen generalizado del 10%. Durante el fin de semana dijo que los aumentaría al 15%. Ayer los empezó a aplicar, pese al revés en la Corte Suprema.

Estos derechos aduaneros tienen como objetivo combatir “los grandes y graves déficits de la balanza de pagos”, según la Casa Blanca.

El nuevo arancel tiene una duración de 150 días, a no ser que el Congreso lo extienda.

De acuerdo con la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, estos gravámenes solo podrán ser extendidos por el Congreso, controlado por los republicanos pero más dividido que nunca, donde los demócratas tratan de ejercer toda la presión que pueden a pesar de ser minoría en ambas cámaras.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció el lunes que su partido “bloqueará cualquier intento de extender estos aranceles perjudiciales cuando expiren este verano”.

“Los aranceles globales del 15% de Donald Trump seguirán encareciendo los precios y haciendo la vida insostenible para millones de estadounidenses”, dijo Schumer.

El arancel general no cubre la inmensa parte de los productos procedentes de Canadá y México, en virtud del acuerdo de libre comercio entre los tres países.

“Emergencia nacional”

Las importaciones de ciertos productos como automóviles y acero sí pueden ser gravados a voluntad del gobierno, según concedió en el fallo la Corte Suprema en una votación de 6 a 3.

Pero en su decisión, el alto tribunal declaró ilegal una gran parte de los aranceles y desautorizó al presidente la potestad de aplicarlos y modificarlos como quisiera invocando razones de emergencia nacional.

Desde abril del año pasado, esa “emergencia nacional” fue la principal arma diplomática y económica de Trump, tras décadas de aranceles significativamente más bajos que en muchos otros países occidentales.

Además, Trump se preparaba anoche para pasar al contrataque, en su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso. Prometió un discurso desafiante, “largo”, en sus propias palabras, para desmentir a los que aseguran que su estrella ahora sí que empieza a declinar.

El mandatario quiere además darle un tono histórico a su discurso, en el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos, que promete una celebración por todo lo alto el próximo 4 de julio, en palabras de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

“Habrá algunos momentos conmovedores hasta las lágrimas, como los hubo el año pasado, y algunos momentos de ligereza”, aseguró Leavitt en declaraciones a la cadena Fox.

Según periodistas que fueron invitados a un almuerzo por el presidente antes de la cita en el Congreso, Trump anunciará nuevas bajadas de impuestos.

“Edad de oro”

Trump prometió hace un año el inicio de una “edad de oro” para su país, irritado ante una inflación tenaz, la división política y la creciente sombra del gigante chino.

El mandatario ha imprimido un ritmo endiablado a su segundo y último mandato, con golpes espectaculares en el exterior como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y negociaciones como el precario alto el fuego en Gaza.

Pero el presidente republicano llegó al poder ante todo con el lema “Estados Unidos primero”, y esa promesa no acaba de concretarse.

El crecimiento económico en 2025, del 2,2%, fue inferior al del año anterior, la inflación se mantiene elevada (2,9% interanual en diciembre) y solo el empleo mantiene un buen ritmo.

Trump decidió hace un año apostar buena parte de su agenda económica en los aranceles.

La Corte Suprema tumbó esa política, que Trump justifica como una “emergencia nacional”, y le ha recordado al mandatario que si quiere cambiar los aranceles deberá pedir la colaboración al Congreso, donde las negociaciones con los demócratas están bloqueadas.

Trump se declaró “avergonzado” y acusó de “vendidos” a los seis magistrados del alto tribunal que votaron en contra de sus aranceles.

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