La foto que abrió el archivo de la memoria: el video de Soda Stereo en el parque 9 de Julio
La sección “Recuerdos fotográficos” de LA GACETA rescató este sábado una imagen de 1986 en la que aparece la animadora infantil y cantante de aquellos años, Florencia Flor, entrevistando para su programa “El jardín de Florencia Flor” (canal 8) a Soda Stereo, integrado por Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio. Además del trío, se ve al “tecladista invitado permanente” Fabián "Zorrito" Quintiero.
Casi 40 años después, para los nostálgicos aquella postal también guardaría algo más valioso: el registro completo de la entrevista que había permanecido en la memoria y en los archivos personales de la conductora tucumana, quien ese año conversó con el grupo en medio del impulso que significó la gira “Nada personal”.
Y sí, la fotografía despertó el recuerdo y el recuerdo devolvió el video. La grabación se realizó el 25 de abril de 1986 en el parque 9 de Julio, horas antes del recital que la banda ofreció esa noche en Tucumán. Lo curioso es que la conversación de ese día no tuvo como escenario principal un estudio de televisión ni una conferencia formal de prensa, sino un encuentro distendido a bordo de un Ford 35 descapotable, bajo el sol de la siesta.
Al ver el video, desde el inicio se percibe el tono de época. “Hola, ¿saben quiénes son? Estos son los muchachos de Soda Estéreo, un conjunto que está matando últimamente…”, dice Florencia con naturalidad. La presentación, se nota claramente, combina la frescura y el humor, y ella no se limita a formular preguntas sino que le propone un juego a la banda.
Florencia quiere saber si el grupo hace “rock efervescente”; quiere saber si su música viene en sifón o en botella. Y Cerati responde con ironía y claridad al explicar que el nombre no nació pensando en burbujas ni en espuma, aunque reconoce que en los comienzos llegaron a lanzar espuma al público como parte del show. El nombre, asegura, fue simplemente una elección sonora.
A medida que avanza la charla surge uno de los rasgos que definirán a la banda con el tiempo: la relevancia de la imagen como parte del mensaje artístico. Alberti y Bosio sostenían que la estética no es un adorno sino una prolongación del lenguaje musical. No hablan de una sofisticación forzada, sino de coherencia, de vestirse como les gusta y mostrarse tal cual son, dejando en claro que música e imagen forman parte de una misma narrativa.
El intercambio también deja ver el cruce generacional. Recuerdan cuándo comenzaron a tocar, mencionan influencias, evocan casas llenas de instrumentos y confiesan la fascinación por Los Beatles, además de reconocer la importancia histórica de Almendra. Son jóvenes, apenas superan los 20 años, pero ya se muestran conscientes de integrar una tradición que se renueva con cada camada.
EN LA HISTORIA. Florencia junto a Soda Stereo, en 1986.
Fiel al espíritu lúdico de su programa, Florencia introduce incluso la pregunta por la telequinesis. La respuesta, claro, combina humor y metáfora para describir esa energía que viaja del escenario al público, esa sensación de mover algo a distancia que en realidad es comunicación emocional. En tiempos de recuperación democrática (apenas tres años después del fin de la dictadura), la posibilidad de bailar y encontrarse también tenía un significado especial.
Uno de los pasajes más llamativos aparece cuando la conductora consulta qué opinan del público infantil que los sigue como ídolos. La sorpresa resulta genuina cuando cuentan que supieron que en un jardín de infantes cantaban “Que hacen falta vitaminas” en ronda. Lo describen como algo tierno e inesperado, señal de que el fenómeno ya empezaba a trascender edades.
El registro concluye con música. Cerati entona fragmentos de “Estoy desesperado…” y la escena adquiere un clima íntimo, muy distante de los estadios multitudinarios que llegarían después. Lo curioso es que no hay despliegue masivo, sino risas y la complicidad de una charla al aire libre.
Con todo esto, la publicación de la foto en LA GACETA funcionó como punto de partida para recuperar esa grabación. De una imagen fija emergieron voces y gestos que, hoy en día, devuelven espesor a la memoria. Y más que un recuerdo nostálgico, el video se transforma en una cápsula de tiempo que muestra a Soda Stereo en Tucumán, cuando todavía eran una banda en ascenso y no el mito que marcaría a generaciones.









