Misión de tucumanos en Ucrania: “Seguimos hasta que llegue la victoria, y la victoria será la paz”

Desde la Sagrada Familia, en Barcelona, partirá hoy una nueva misión solidaria hacia Ucrania. Sor Lucía Caram coordina este trabajo solidario.

REGALO VALIOSO. Las ambulancias y los insumos médicos son dos de los elementos que más se valoran en la zona de guerra, contó Sor Lucía. REGALO VALIOSO. Las ambulancias y los insumos médicos son dos de los elementos que más se valoran en la zona de guerra, contó Sor Lucía.
Hace 5 Hs

Hoy a las 11 (hora de Barcelona, 7 de la Argentina) partirá desde la Sagrada Familia la llamada “Caravana de la Bondad”, una misión humanitaria impulsada por la Fundación Santa Clara que se dirigirá hacia Ucrania, con la participación de cuatro tucumanos que sintieron el llamado a participar de esta iniciativa que tiene como bandera, el deseo de salvar vidas. Entre ellos se encuentran la religiosa Sor Lucía Caram, quien esta vez estará acompañada por su sobrino Ernesto Caram (h). Los otros dos comprovincianos que formarán parte son Tulio Toledo Bigón y Santiago Albarracín.

El convoy está compuesto por 25 ambulancias equipadas con insumos médicos, desfibriladores y torniquetes. Serán trasladadas por 50 choferes y tienen como objetivo paliar la falta de transporte sanitario en zonas de guerra, donde las demoras provocan muertes por hemorragias e infecciones.

El envío incluye además una camioneta financiada con fondos del Papa Francisco y equipamiento para soportar temperaturas de hasta 15 grados bajo cero, como generadores y bolsas de dormir.

El número 42

En declaraciones brindadas a LG Play, Sor Lucía explicó que el vínculo con Ucrania no comenzó con la invasión a gran escala, sino en 2014, tras la revolución del Maidán y la anexión de Crimea.

“Desde 2014 ya habíamos acogido a familias cuando la guerra todavía no estaba reconocida por nadie. Cuando empezó la invasión a gran escala, hace casi cuatro años, nos fuimos a la frontera a buscar a familiares de las personas que teníamos acogidas. Eso creó un vínculo muy fuerte”, relató.

La fundación comenzó asistiendo a familias con niños, luego a heridos y, ante el pedido de las autoridades ucranianas, empezaron a enviar ambulancias.

“Este es el viaje número 42, el corredor humanitario número 42. Llevamos heridos, traemos heridos y sobre todo enviamos ayuda esencial”, detalló.

En esta oportunidad, parte de la ayuda será entregada en Odesa, una de las ciudades más castigadas por los ataques rusos.

La guerra de drones

En sus declaraciones, Sor Lucía describió también cómo cambió el modo de combatir.

“La guerra ha cambiado muchísimo. Ahora se habla de la guerra de enjambres, pequeños drones cargados con metralla que destrozan los cuerpos y mutilan a la gente. Hay una cantidad enorme de jóvenes marcados para toda la vida”, afirmó.

También cuestionó la difusión de imágenes de ataques en redes sociales: “Dejé de seguir algunos canales porque me daba la impresión de estar viendo un videojuego. Pero cuando te das cuenta de que eso es gente muriendo, es devastador”.

Mientras que sobre los ataques a la población civil fue contundente: “Se atacan guarderías, escuelas, hospitales, represas. Es hacer sufrir a la población civil. Esto habla de una crueldad tremenda”.

La ayuda de esta caravana se concentrará especialmente en la región de Odesa, actualmente bajo fuerte asedio.

Las ambulancias

La religiosa explicó por otra parte que las ambulancias son un recurso crítico.

“Son un objetivo de los rusos. Atacan hospitales y ambulancias. Una ambulancia puede durar entre un día y un mes. Yo he visto ambulancias destrozadas, pero cada ambulancia salva alrededor de 100 vidas”, sostuvo.

Según contó, muchas de las unidades enviadas por la fundación siguen en funcionamiento. “Dicen que tienen protección divina”, comentó.

Además de ambulancias, necesitan vehículos de rescate, desfibriladores y generadores, ya que “la gente se está muriendo de frío”.

Papa Francisco

Un dato particular sobre una de las ambulancias que participarán de esta expedición es que lleva el nombre de “Francisco, mensajero de la paz”.

Sor Lucía relató que, antes de morir, el Papa le había prometido seguir ayudando. Y lo cumplió. Tras su fallecimiento, desde el Vaticano le comunicaron que había dejado fondos destinados a Ucrania.

“Con ese dinero hemos comprado unas 15 ambulancias. Esta fue la última y quisimos rotularla con su nombre en este cuarto aniversario. Que su mensaje atraviese Europa y nos dé ánimos para luchar por la paz”, expresó.

Y cerró con una frase que resume el espíritu de la misión: “Seguimos hasta que llegue la victoria, y la victoria será la paz”.

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