Fernando Marull, referente de la consultora FMyA.

El economista Fernando Marull, referente de la consultora FMyA y uno de los analistas más escuchados por el mercado, trazó una hoja de ruta sobre lo que cabe esperar para el primer semestre en cuanto al dólar. Marull destacó que, si bien la inflación muestra una resistencia mayor a la esperada, la llegada de los "agrodólares" y la estabilidad institucional del Indec aportan un marco de previsibilidad cambiaria.
Según Marull, la inflación encontró un suelo difícil de perforar. Tras los índices de diciembre y enero (2,8% y 2,9% respectivamente), el economista prevé que febrero y marzo mantengan una dinámica similar debido a los aumentos en tarifas reguladas y el factor estacional de la educación.
"El piso de marzo está en el 2% por la inercia que traen los precios", advirtió al señalar que esta situación obligará a una reapertura de paritarias para sostener el consumo.
Sin impacto por la salida de Lavagna
Respecto a la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, Marull fue tajante al advertir que el mercado no desconfía de las estadísticas. "Los tenedores de bonos que ajustan por CER no han reaccionado negativamente. Si hubiera dudas sobre la metodología, el valor de los títulos se habría hundido", explicó.
Además, restó importancia al cambio metodológico, al calificarlo de "marginal" con un impacto de apenas 0,1 punto porcentual.
El alivio que llega del campo
La mayor cuota de optimismo radica en el frente cambiario. Según el analista, las lluvias de febrero revirtieron el principio de sequía de enero, y garantizaron una cosecha gruesa que comenzará a liquidarse entre abril y mayo.
"El valor del dólar no tiene margen para grandes oscilaciones en el primer semestre; la estabilidad está garantizada por el flujo de divisas del agro", aseguró.







