10 Julio 2002 Seguir en 
"Una situación bastante frecuente en los trabajos, estudios e investigaciones económicos, sociales, meteorológicos, agronómicos, etc., es que para algunas de las variables de interés se dispone de datos intraanuales, esto es, semanales, quincenales, mensuales, trimestrales, etc. Además de las estimaciones e hipótesis de interés para las series de datos anuales, aparecen ahora cuestiones que pueden sustanciarse con los datos desagregados temporalmente, sea en base a ellos mismos y con relación a otras variables.
Este tipo de situación interesa tanto al técnico productor o analista de los datos al consumidor general de la información. Por ejemplo es frecuente en los últimos años la difusión de datos desestacionalizados y la discusión pública sobre la precedencia y la relevancia de los ajustes estacionales.
Para fijar ideas y en espera de una definición más precisa que intentaremos más adelante, entenderemos como fluctuaciones estacionales las que ocurren en forma recurrente y con periodicidad anual. En realidad, desde un punto de vista práctico debe agregarse que estas fluctuaciones deben ser observadas a través de los datos disponibles.
En problemas de las áreas mencionadas precedentemente las variaciones debidas a factores estacionales son a menudo muy importantes y pueden llegar a constituir el elemento preponderante del análisis. Resulta por lo tanto oportuno disponer de elementos sólidos para su estudio.
Cuando una serie tiene una fluctuación estacional importante, se advierte lo difícil que es comparar datos sin elaborar provenientes de meses distintos de un mismo año. En tal caso una comparación posible es con el mes respectivo de otros años pasados o futuros. Una finalidad enunciada frecuentemente por las oficinas gubernamentales es mejorar esta situación permitiendo la comparación entre meses contiguos.
Otro uso frecuente por parte del gobierno es cuando se busca controlar los efectos de la estacionalidad. Los cambios en el empleo agrícola, por ejemplo, preocupan a los gobiernos que a menudo intentan medidas para alterar la incidencia del fenómeno.
Otra situación interesante ocurre en épocas de inflación en las que se asigna mucha importancia a las decisiones de las autoridades monetarias y a las expectativas que se originan en los anuncios de las tasas mensuales de crecimiento de los precios. En tales casos puede ser importante distinguir entre los efectos estacionales de los que no lo son y conocer el tipo de comportamiento de series alternativas; por ejemplo, las de precios mayoristas y minoristas, series monetarias diversas, etc.
Las empresas por su parte han reconocido siempre la importancia de los elementos estacionales, pues a menudo forman parte de la propia manera de operar.
A través de los años se han desarrollado diversos enfoques del problema estacional, siendo dos de los más importantes los siguientes: a) entes similares; b) Los modelos y métodos utilizados en forma individual por economistas y otros profesionales en sus trabajos e investigaciones".
Este tipo de situación interesa tanto al técnico productor o analista de los datos al consumidor general de la información. Por ejemplo es frecuente en los últimos años la difusión de datos desestacionalizados y la discusión pública sobre la precedencia y la relevancia de los ajustes estacionales.
Para fijar ideas y en espera de una definición más precisa que intentaremos más adelante, entenderemos como fluctuaciones estacionales las que ocurren en forma recurrente y con periodicidad anual. En realidad, desde un punto de vista práctico debe agregarse que estas fluctuaciones deben ser observadas a través de los datos disponibles.
En problemas de las áreas mencionadas precedentemente las variaciones debidas a factores estacionales son a menudo muy importantes y pueden llegar a constituir el elemento preponderante del análisis. Resulta por lo tanto oportuno disponer de elementos sólidos para su estudio.
Cuando una serie tiene una fluctuación estacional importante, se advierte lo difícil que es comparar datos sin elaborar provenientes de meses distintos de un mismo año. En tal caso una comparación posible es con el mes respectivo de otros años pasados o futuros. Una finalidad enunciada frecuentemente por las oficinas gubernamentales es mejorar esta situación permitiendo la comparación entre meses contiguos.
Otro uso frecuente por parte del gobierno es cuando se busca controlar los efectos de la estacionalidad. Los cambios en el empleo agrícola, por ejemplo, preocupan a los gobiernos que a menudo intentan medidas para alterar la incidencia del fenómeno.
Otra situación interesante ocurre en épocas de inflación en las que se asigna mucha importancia a las decisiones de las autoridades monetarias y a las expectativas que se originan en los anuncios de las tasas mensuales de crecimiento de los precios. En tales casos puede ser importante distinguir entre los efectos estacionales de los que no lo son y conocer el tipo de comportamiento de series alternativas; por ejemplo, las de precios mayoristas y minoristas, series monetarias diversas, etc.
Las empresas por su parte han reconocido siempre la importancia de los elementos estacionales, pues a menudo forman parte de la propia manera de operar.
A través de los años se han desarrollado diversos enfoques del problema estacional, siendo dos de los más importantes los siguientes: a) entes similares; b) Los modelos y métodos utilizados en forma individual por economistas y otros profesionales en sus trabajos e investigaciones".







