EMPRENDEDORES. Marcelo Gómez atiende su puesto itinerante de MG Libros y ofrece combos, descuentos por cantidad y financiación en cuotas. La Gaceta / Fotos de Silvia Granara
Los rayos de sol de la mañana de ayer caían con fuerza sobre la Plaza San Martín y entre los puestos de la feria El Mercado en Tu Barrio madres, padres e incluso abuelos se acercaban al puesto de librería. Ninguno de ellos buscaba grandes marcas ni personajes de moda, sino precios posibles.
“Antes entraba a una librería grande y salía con la tarjeta temblando”, confesó Mariana Carrazana, ama de casa, mamá de dos chicos en edad escolar y vecina del barrio La Ciudadela. Pero el año pasado decidió cambiar de estrategia. “Dejé de comprar los útiles en cadenas comerciales y empecé a recorrer ferias barriales y grupos de venta en redes sociales”, contó.
Al principio, dijo Mariana, no fue una elección sino una necesidad. “Los precios estaban imposibles, sobre todo para quienes tenemos a cargo más de un niño, por lo que tenía que buscar otra opción. Empecé en una feria del barrio, después me sumé a grupos de Facebook y WhatsApp donde venden mochilas, cartucheras y hasta cuadernos nuevos o en muy buen estado”, comentó.
Y el resultado la sorprendió. “La diferencia fue bastante importante. Terminé gastando casi la mitad de lo que había presupuestado”, relató. El ahorro no se dio solo en artículos usados, sino también en combos armados por emprendedores locales. “Hay gente que compra por mayor y arma packs para primaria o secundaria. Eso en una librería grande es impagable”, afirmó.
Comprar sin presión
Para Mariana hay algo más que el precio. “En las ferias podés hablar directo con quien vende, preguntar, comparar sin presión. No es esa sensación de ‘tenés que llevar todo ahora’”, considera.
Ese ida y vuelta, dice, también la ayudó a ordenar mejor las compras. “Primero lo básico, después vemos. No todo tiene que ser nuevo ni comprado el mismo día”, agrega.
OFERTA. Cuadernos, lápices y cartucheras se exhiben sobre las mesas.
No obstante, el cambio de estrategia también implicó una charla puertas adentro con sus niños. “Les expliqué a mis hijos que no siempre vamos a estrenar todo y que eso no es algo malo. Al contrario, es una forma de cuidar el dinero”, relata.
El efecto no fue inmediato pero sí con el correr de los meses notó que empezaron a ser más cuidadosos con sus cosas. “Ahora están mucho más atentos a no dejar los cuadernos tirados; cuidan la mochila, revisan las hojas antes de arrancarlas”.
Y aunque Mariana reconoció que no siempre es fácil -“ven publicidades o lo que llevan sus compañeros y quieren lo mismo”-, ella sostuvo que ahí aparece el rol de los adultos. “Les digo que cada lápiz que se pierde es plata que cuesta ganar”, indicó.
AHORRO. Familias recorren los puestos de librería de la feria de la plaza.
Hoy ella no duda, ni tampoco muchas de sus vecinas o amigas con las que habla del tema. “Sigo yendo a alguna librería para cosas puntuales, pero el grueso lo compro en ferias y por redes. Se ahorra mucho y, de paso, uno aprende a comprar con conciencia. No es solo gastar menos, sino cambiar la cabeza”, remarcó.
El caso de Mariana no es aislado. Sólo en Facebook los grupos específicos de compra y venta de útiles o uniformes escolares usados, tienen más de 2.000 seguidores en promedio. Y la oferta no se detiene incluso en vacaciones.
Precios populares
En MG Libros, el emprendimiento que maneja Marcelo Gómez desde temprano, atiende consultas de familias que buscan alternativas más accesibles en su puesto itinerante.
DIDÁCTICOS. También hay opciones de revistas para jugar y aprender.
“Acá tenemos cuadernos tipo ABC que en otros lados están a $11.000 o $12.000; nosotros los vendemos a $4.700”, detalló. En tanto, el cuaderno universitario de 80 hojas, por ejemplo, se consigue a $3.000, con descuentos por cantidad.
También hay blocks de dibujo:
·96 hojas a $4.500 y 480 hojas a $19.500
·96 hojas (mejor calidad) a $4.800 y 480 hojas a $23.000
En lápices, las diferencias también son notorias:
·Lápices de colores largos: $1.300
·Medianos: $850
·Cortos (jardín): desde $500
Las lapiceras comunes se consiguen a $250, mientras que las de primera marca rondan los $800. Las cartucheras, con dos compartimentos y diseños infantiles, cuestan $6.200. Hay calculadoras a $4.500 y hasta valijas de arte con 88 piezas por $19.000.
Marcelo destaca que, además del precio, apuestan a la accesibilidad. “Damos financiación hasta cinco cuotas sin interés, incluso para libros didácticos y aceptamos todos los medios de pago”, completó.
“Se nota la crisis, nadie está exento. Por eso nosotros salimos a los barrios los martes y jueves, para que todos tengan acceso a precios más bajos”- reflexionó luego para agregar que este año la compra se está postergando- “Antes muchos compraban en diciembre o enero. Ahora todo se va a amontonar en febrero y marzo”.
La experiencia de Mariana y la postal de Plaza San Martín muestran que las ferias barriales dejaron de ser una alternativa ocasional y se transformaron en una estrategia central para muchas familias tucumanas que entre cuentas y charlas, organizan la vuelta a clases de otra manera. Más lenta, más pensada y, sobre todo, más cercana al barrio.











