TINTES INCONSTITUCIONALES. La CGT en alerta por el proyecto

La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a tomar distancia del proyecto de reforma laboral que el Gobierno nacional intentará tratar durante las sesiones extraordinarias previstas para febrero. La central obrera considera que la iniciativa perjudica los derechos de los trabajadores, beneficia a un grupo reducido de grandes empresas y vulnera principios constitucionales. En ese marco, intensificó contactos políticos y sectoriales para intentar frenar o modificar el texto en el Senado.
En una entrevista con La Voz, el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, aseguró que los cambios propuestos “empeoran la situación laboral” y advirtió que, de avanzar la ley sin modificaciones, la central no descarta un nuevo paro general ni recurrir a la Justicia. Según explicó, el proyecto contiene “tintes inconstitucionales” y avanza sobre el esquema de protección que establece el derecho laboral argentino.
La reforma laboral será uno de los ejes centrales del temario de las sesiones extraordinarias, convocadas entre el 2 y el 27 de febrero, con el primer debate en el Senado previsto para el 11. Frente a ese escenario, Sola afirmó que la CGT mantiene conversaciones con gobernadores y senadores para introducir cambios en el articulado y evitar que el oficialismo consiga la media sanción en la Cámara alta. Señaló que el proyecto “abarata el costo salarial” y modifica la lógica histórica de protección al trabajador, en particular a través de la creación de fondos de indemnización financiados.
“Económicamente, así como está, hay 15 grupos empresarios que se van a ver beneficiados con la baja del Impuesto a las Ganancias en las sociedades de derecho”, sostuvo Sola, en línea con las advertencias de gobernadores que denuncian que el Ejecutivo impulsa “una reforma tributaria encubierta” que podría afectar la coparticipación federal.
Reuniones y estrategias
Según consignó Página/12, la CGT se reunió el miércoles con senadores de Fuerza Patria para analizar la situación parlamentaria y definir una estrategia conjunta. En paralelo, mantuvo un encuentro reservado con representantes de tres cámaras empresariales, que manifestaron preocupación por los problemas jurídicos y el nivel de conflictividad que podrían generar varios artículos de la reforma.
Mientras el oficialismo acelera los tiempos, la oposición en el Senado intenta bloquear el avance del proyecto. Aunque para rechazarlo necesita una mayoría de 37 legisladores que hoy aparece lejana, el peronismo fijó un objetivo inmediato: romper el quórum el próximo 11 de febrero para impedir el tratamiento de la ley.
En las últimas horas, Octavio Argüello, cosecretario de la CGT, salió a desmentir versiones sobre supuestos contactos con el Gobierno nacional. “Hasta el momento no hubo diálogo con el Gobierno por la reforma laboral”, afirmó en declaraciones radiales.
Los movimientos de la central obrera, sin embargo, muestran matices. En una de las reuniones recientes participaron representantes de la CAME, la CAC y Adinra. Uno de los empresarios presentes aseguró que se encontraron con “una CGT negociadora” y que “hay puntos que compartimos”, especialmente la eliminación de cinco artículos que -según advirtieron- podrían generar conflictos y afectar la seguridad jurídica de las pymes. Las cámaras, aclararon, no impulsan un rechazo total de la reforma, sino modificaciones puntuales.







