La UNT, sin dueños

Aparatos estudiantiles tradicionales pierden fuerza.

26 Abril 2005
Las elecciones estudiantiles en la UNT ratifican lo que en el escenario político es un secreto a voces: que los aparatos tradicionales son una especie en extinción, y que se terminaron los mercados cautivos. Los comicios del viernes en 12 de las 13 facultades de la UNT mostraron la declinación paulatina en los últimos 20 años del tradicional bastión estudiantil del radicalismo, Franja Morada. También mostraron que el peronismo es incorregible, así en la Universidad como fuera de ella: vaya a modo de ejemplo que en Medicina (que alguna vez tuvo una FM fuerte, que ahora apenas cosechó 130 votos) confrontaron dos agrupaciones peronistas. Ganó Sinapsis, menos dialoguista para con el Rectorado que sus compañeros de Crear. Y el "fantasma" del peronismo también se coló en los padrinazgos que obtuvo el Movimiento Humanista en diversas facultades. La izquierda también recibió señales: fue en su antiguo bastión de Artes, donde perdió en manos del electorado "fashion" de Diseño, bajo la sigla de Gestalt. Otro signo de estos comicios, la dispersión, hizo cuerpo en las 15 agrupaciones que se repartieron los 36 consejeros estudiantiles en juego.
En lo que respecta a FM, con el magro resultado de nueve consejeros sobre un total de 36, los boinas blancas muestran su marca más baja, si se recuerda que en los años 90 lograron un piso de 15 representantes, con un pico de 26 en 2000, aventados entonces por la volátil ola aliancista. En síntesis, en cinco años FM perdió en la UNT 15 consejeros, sumando a su herida más fuerte, la pérdida del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho, ahora en manos del Movimiento Humanista, y del de Ciencias Exactas. Aquella FM que en el año 2000 llegó a conducir 10 centros de estudiantes, hoy apenas sonríe en Bioquímica y en Ciencias Económicas. Con la salvedad de que en la facultad de los contadores, el triunfo tuvo un sabor amargo: no sólo no tiene mayoría propia, sino que deberá compartir el poder con el MH y con el Frente Universitario (FU). El nacimiento del FU es símbolo de estas épocas de tranversalización, ya que de arranque logró más de 600 votos (contra los 790 de FM) con una alianza de ex franjamoradistas y kirchneristas "keynesianos". Pero, aunque para parte del electorado el rechazo a FM sea visto como un castigo a un oficialismo prebendario, en Arquitectura y en Exactas terminaron cambiando una sigla por otra: en esas dos facultades, el Rectorado apadrinó al MEU, ex FM, que logró un consejero en el primer caso, y dos en el segundo.
Otro mensaje que deja esta elección es que el armado para la contienda de rector y de decanos, a comienzos de 2006, se promete sólo apto para hábiles tejedores. A diferencia de épocas anteriores, hasta ahora no hay ninguna agrupación que pueda ofrendarle desde el vamos 20 o 25 votos a quienes participen en la contienda para rectores, que se cocina a fuego no tan lento en la UNT, y que hasta ahora ofrece dos candidatos: Pedro Rougés y Juan Cerisola. Lo cierto es que detrás de los comicios del viernes se adivinan las sombras de los "rectorables", o de quienes ya hacen precalentamiento para las elecciones de decanos para 2006. El tejido de alianzas forjados en estos comicios sugiere que lo que imperó a la hora de las asociaciones no fue el debate ideológico, sino la coyuntura electoralista.
Esta exaltación del pragmatismo no debería resultar extraña en la Universidad siglo XXI, que no difiere del resto de las instituciones políticas contemporáneas: fuerzas atomizadas funcionales a un mercado electoral -el estudiantil, en este caso- que responde a la fórmula del marketing (carpetas, remeras, merchandising) más el aditivo gremial (correlatividades, turnos de exámenes...). Una respuesta coherente, si viene de la generación del ?"lo quiero todo ya, porque el resto es incertidumbre".

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