Cinco pautas higiénicas simples que recomiendan los expertos para evitar el mal olor a sudor

Aunque suele asociarse al calor y a la transpiración, el sudor en sí no tiene olor. El problema aparece cuando intervienen bacterias, hábitos cotidianos y factores hormonales.

CURIOSIDAD. Por día podemos llegar a transpirar más de medio litro de sudor. CURIOSIDAD. Por día podemos llegar a transpirar más de medio litro de sudor.
Hace 14 Hs

Durante los días de calor del verano es habitual transpirar más. Si bien el sudor es inodoro, en algunas personas y por distintas circunstancias el olor puede volverse tan intenso que resulta molesto, tanto para quien lo padece como para quienes lo rodean. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se trata de un problema que tiene solución.

La dermatóloga española Isabel Del Campo explicó que el sudor es un líquido transparente liberado por las glándulas sudoríparas, compuesto en un 99% por agua y en un 1% por sales, principalmente cloruro sódico. Además, detalló que existen dos tipos de glándulas sudoríparas en el cuerpo humano.

Por un lado, las glándulas apocrinas, localizadas en zonas con vello como las axilas, la zona genital, alrededor del ano y las areolas de los pezones, que además de líquido secretan sebo y grasa. Por otro, las glándulas ecrinas, que se encuentran distribuidas por toda la piel.

El objetivo principal del sudor es regular la temperatura corporal, ya sea durante la práctica de ejercicio, en ambientes cálidos, en situaciones de estrés o ansiedad o ante sofocos. En estos casos, el sudor llega a la superficie de la piel, se evapora y permite que la temperatura corporal vuelva a su nivel normal.

Por qué aparece el olor corporal

Contrario a lo que se cree, el sudor no tiene olor. Según la especialista, el mal olor aparece cuando el sudor es descompuesto por las bacterias y hongos que habitan de forma natural en la piel.

No todas las personas presentan este problema. Cuando el olor es intenso, se denomina bromhidrosis y puede tener múltiples causas, en su mayoría sin un origen patológico.

Del Campo señaló que el olor corporal depende de numerosos factores, entre ellos:

- La condición genética

- La higiene personal

- El uso de prendas sintéticas

- La práctica de ejercicio

- El sobrepeso y la obesidad

- Situaciones de estrés y ansiedad

- El consumo de café y/o alcohol

- El uso de determinados medicamentos (como penicilina, fármacos para la salud mental o para trastornos de la hormona tiroidea)

- Niveles bajos de azúcar en sangre

- Infecciones y fiebre

- Dietas cetogénicas o hiperproteicas

- La etapa de la vida: infancia, pubertad, edad adulta, menopausia y vejez

El rol de las hormonas

Las hormonas también influyen de manera directa en el olor corporal. La dermatóloga explicó que tanto las subidas como las bajadas hormonales pueden intensificar el olor del sudor. Además, los desequilibrios hormonales pueden ser un síntoma de enfermedades como el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, el síndrome de ovario poliquístico o la diabetes.

En el caso de las mujeres, los cambios hormonales son más frecuentes y marcados, por lo que el olor corporal suele variar más. Durante la pubertad —entre los 15 y 17 años— el olor se intensifica porque antes de esa etapa las glándulas apocrinas no están activas. Luego, con el tiempo, el organismo se va regulando.

El ciclo menstrual también influye. “Durante la ovulación, el período más fértil, el olor corporal disminuye para resultar más atractiva. En cambio, en la fase lútea el olor se vuelve más intenso”, explicó Del Campo. Algo similar ocurre durante el embarazo, cuando los cambios hormonales y el aumento de la temperatura corporal modifican el olor corporal.

Cinco pautas simples para evitar oler a sudor

El abordaje de la bromhidrosis depende de su intensidad. En una primera instancia, la dermatóloga recomienda seguir cinco pautas higiénicas simples:

1- Mantener una higiene corporal más frecuente, prestando especial atención a axilas, ingles, genitales y pies, para eliminar bacterias y hongos responsables del mal olor.

2- Cambiarse de ropa y lavarla con mayor frecuencia, lo que ayuda a reducir el olor corporal.

3- Priorizar el uso de tejidos naturales como algodón o lino, que permiten que la piel respire y absorben mejor el sudor.

4- Utilizar desodorantes, que ayudan a evitar el mal olor gracias a sus fragancias.

5- Si estas medidas no son suficientes, recurrir a antitranspirantes o antisudorales, cuya función es inhibir la producción de sudor. En este caso, la especialista recomienda aplicarlos por la noche, sobre la piel seca, para que actúen durante varias horas y no se impregnen en la ropa.

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