TRANQUILIDAD. González aseguró que su equipo hizo todo para estar a la altura de un partido que fue un dolor de cabeza. LA GACETA / Osvaldo Ripoll

Ramiro González le puso el pecho a su debut absoluto como entrenador en la Primera División. El DT de la Reserva, que asumió el interinato de Atlético tras la salida de Hugo Colace, analizó con autocrítica pero también con firmeza lo que fue la dura derrota por 3-0 ante Racing en el Monumental.
“Es muy difícil hacer un análisis exhaustivo cuando el resultado es el que se dio, pero creo que la diferencia terminó siendo un poco larga por lo que fue el trámite del partido”, explicó González en conferencia de prensa.
El entrenador defendió su planteo táctico, argumentando que buscó liberar a los laterales y acortar distancias para presionar a un rival de la jerarquía de la “Academia”. Según su visión, el equipo generó situaciones claras que no pudo materializar, mientras que el conjunto visitante no perdonó gracias a su calidad individual.
González también justificó la suplencia de Nicolás Laméndola, señalando que buscó mayor juego interno. “Pusimos lo mejor para que esta transición fuera de la mejor manera. Ahora llega un entrenador con una espalda importante para este momento difícil, y estamos a su entera disposición”, cerró el González, quien, ahora le cederá el mando a Julio César Falcioni.







