Luis Caputo, ministro de Economía nacional, y Javier Milei.

El gobierno de Javier Milei confía en avanzar con la aprobación del proyecto de ley de Reforma Laboral. Pero, en caso de lograr la sanción de la iniciativa en el Congreso, algunas de las medidas podrían verse demoradas.
Sucede que la propuesta contiene una serie de disposiciones destinadas a reducir los costos de contratación para las empresas y fomentar el empleo formal. Sin embargo, esos beneficios no comenzarían a regir automáticamente, en caso de que el texto tome fuerza de ley.
En cambio, su puesta en marcha quedaría sujeta a una decisión posterior del Ministerio de Economía, que evaluará el cumplimiento de las metas fiscales antes de habilitarlas, anticipó un informe del diario “La Nación”. La estrategia apunta a evitar un impacto inmediato sobre las cuentas públicas.
Como el proyecto no establece con qué recursos se compensaría la menor recaudación (derivada de los alivios impositivos y previsionales), el Gobierno busca que el Congreso le delegue la facultad de definir el momento oportuno para su aplicación. Esta cláusula fue incorporada a último momento en el Senado, a través del dictamen firmado en las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda, que conducen La Libertad Avanza.









