
Una combinación usual puede afectar a nuestros niveles de azúcar en snagre. Alexander Spatari/Getty Images/Parade Magazine

Comenzar el día con energía es el objetivo de muchos, pero con recuencia lo que creemos un "desayuno ideal" es en realidad un perjuicio para nuestro organismo. La ciencia nutricional puso la lupa en cómo combinamos lo que comemos apenas nos despertamos, y los resultados son contundentes: mezclar ciertos alimentos puede desestabilizar por completo nuestro azúcar en sangre.
Mantener los niveles de glucosa equilibrados no es solo una preocupación para quienes conviven con la diabetes. Según explica la Dra. Fady Hannah-Shmouni, endocrinóloga y directora médica de Eli Health al medio Parade, "incluso sin diabetes, un nivel de azúcar en sangre estable ayuda a mantener estable la energía, favorece el pensamiento claro, reduce los antojos y protege la salud metabólica a largo plazo".
El peligro de la montaña rusa de glucosa
La combinación que los endocrinólogos señalan como la más perjudicial es, curiosamente, una de las más populares en muchos bares, cafeterías y hogares: las facturas o bollería acompañado de jugo de fruta. Aunque el jugo de naranja o pomelo se asocie con la vitamina C, al estar desprovisto de la fibra de la fruta entera, se convierte en un "chorro" de azúcar de absorción rápida que impacta directamente en el torrente sanguíneo.
"Tanto las facturas como los jugos de frutas son carbohidratos de acción rápida sin buenos nutrientes y, como resultado, aumentarán significativamente sus niveles de glucosa", advierte la Dra. Rachel Pessah-Pollack, endocrinóloga de NYU Langone Health. Esta subida repentina es seguida por una caída igual de brusca, lo que genera fatiga, irritabilidad y esa sensación de hambre voraz apenas una hora después de haber comido.
Cómo transformar tu primera comida
La clave no es necesariamente prohibir, sino aprender a combinar. Los expertos sugieren que, si vamos a consumir carbohidratos, siempre debemos acompañarlos de proteínas, fibras o grasas saludables (como huevo, palta o frutos secos). Estos componentes actúan como un "freno" que ralentiza la absorción del azúcar.
La Dra. Florence Comite, fundadora del Centro Comite para la Medicina de Precisión, explica que la montaña rusa de picos de glucosa "no es saludable y puede provocar resistencia a la insulina". Por ello, una recomendación simple es cambiar el jugo por la fruta entera. Como señala la Dra. Rachel Pessah-Pollack: "La fruta entera contiene fibra, lo cual es beneficioso y ralentiza la digestión. El jugo de fruta carece de esta fibra, lo que acelera la absorción de azúcar".
Beneficios de un desayuno equilibrado
A largo plazo, evitar estos picos no solo nos protege de enfermedades como la diabetes tipo 2 o problemas cardíacos, sino que mejora nuestro humor cotidiano. Cuando el cuerpo no tiene que liberar hormonas de estrés para compensar los desajustes de azúcar, la concentración aumenta y el cansancio crónico disminuye notablemente.
Para quienes buscan una opción dulce pero segura, la avena con canela o el yogur griego con frutos rojos aparecen como alternativas superiores a la bollería industrial. Al final del día, cuidar la glucemia desde la primera hora es una inversión en longevidad.







