
Cómo se vendieron los alimentos en las Fiestas: qué se agotó y qué no en Tucumán

Con el paso de las Fiestas, el sector supermercadista tucumano hace números y saca conclusiones. Navidad y Año Nuevo volvieron a ser termómetros del consumo y, aunque hubo señales de recuperación, el balance fue desigual entre comercios y productos.
“Hubo un repunte importante en los días de fiesta”, aseguró a LA GACETA Guillermo Saccomani, presidente de la Cámara de Supermercadistas, al hacer un balance de diciembre. Según explicó, el cobro de los sueldos y del medio aguinaldo fue clave para motorizar las ventas.
A eso -dijo- se sumó un factor determinante: la ampliación del uso de la Tarjeta Alimentar. “Se permitió que además de los productos alimenticios se pudieran comprar productos navideños, excepto bebidas. Eso fue fundamental para que las ventas repuntaran en su momento”, remarcó.
Sin embargo, el comportamiento no fue igual en ambas fechas. “Navidad fue importante, pero Año Nuevo fue mucho más tranquilo”, señaló Saccomani, y lo atribuyó a que muchas familias ya habían comprado con anticipación o directamente viajaron después del 24. “Eso hizo que para Año Nuevo las ventas bajaran bastante”, agregó.
Al comparar con 2024, el referente del sector destacó un dato clave: los precios. “Los productos navideños variaron entre un 6 y un 7% respecto del año pasado. Fue un aumento muy bajo y eso permitió que el consumidor pudiera comprar un poco más”, explicó. Aun así, aclaró que la situación fue dispar: “Hay supermercados que vendieron lo mismo que el año pasado, otros un poco más y otros menos”.
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Lo más demandado
En cuanto a los productos más demandados, no hubo sorpresas. “Los clásicos de fin de año: sidra, pan dulce, budines, garrapiñadas, los productos esenciales para una fiesta”, enumeró. Son los artículos que, año tras año, encabezan el consumo y que en muchos casos llegaron a agotarse en los días previos a Navidad.
Respecto de los hábitos de compra, Saccomani confirmó una tendencia que ya lleva tiempo. “El cambio hacia segundas y terceras marcas no es de ahora, viene de hace varios años. Hoy hay marcas alternativas de buena calidad y la gente prioriza el precio”, sostuvo.
Mirando hacia adelante, el panorama inmediato no es sencillo. “Enero y febrero en Tucumán son meses tranquilos; la actividad empieza a acomodarse recién en marzo o abril”, explicó.
De todos modos, dejó una expectativa moderadamente optimista para el año que comienza. “Creemos que este puede ser un año bisagra. Si se dan las reformas que se esperan, puede haber un cambio importante y que la actividad empiece a moverse”, señaló, aunque advirtió que el sector viene de “dos años muy flojos”, con costos elevados y márgenes ajustados.







