
Turistas visitan un Festival de Linternas del Año Nuevo Lunar en Shanghai el 21 de enero de 2024. Costfoto/Sipa USA/CNN

El calendario lunar dicta otra cosa distinta de lo que advierte el calendario gregoriano. Aún falta poco más de un mes para la llegada del Año Nuevo según el ritmo de los astros. Mientras tanto, aunque el almanaque marque 2026, el Año del Caballo de Fuego comienza el 17 de febrero de 2026 y termina el 5 de febrero de 2027, un desfasaje que a algunos les provocará algunas incógnitas. Otras preguntas sobre cómo celebrar al estilo oriental este festejo tienen una respuesta en esta nota.
Si no lo viste en vivo, probablemente lo hayas presenciado en alguna película, serie o en las noticias. El Año Nuevo Lunar es uno de los festivales más importantes del nuevo ciclo. Viven en la memoria colectiva los estridentes colores cálidos, el rojo encendido, los dragones de fuego y los muñecos que representan al regente del año. En China, los ciclos comienzan a lo grande con la expectativa de marcar los buenos augurios para los tiempos ulteriores.
¿Por qué el Año Nuevo Chino comienza “desfasado”?
En China, esta celebración es conocida en realidad como Festival de Primavera o Año Nuevo Lunar. Precisamente, comienza con la segunda luna después del solsticio de invierno, una fecha que puede ir desde finales de enero hasta mediados de febrero en el calendario gregoriano, como ocurre en 2026.
El año entrante tiene un recibimiento de la magnitud que merecen los nuevos comienzos. Si se desea festejar el nuevo año, se debe estar preparado para días intensos. Las celebraciones del Año Nuevo Chino empiezan en el primer día del primer mes lunar en el calendario chino y se extienden por 15 jornadas, cuando llega la luna llena. Es una época en que usualmente las familias se reúnen y atraviesan largas distancias para poder llegar a casa a ver a sus seres queridos. La tradición fue amenazada dos años consecutivos por el coronavirus. En el caso de muchos, esta es la única oportunidad del año que tienen de regresar a sus hogares y llevar bolsas de regalos.
Intensas jornadas de 15 días
Un artículo de CNN explica cómo es la dinámica en la celebración del calendario lunar. Generalmente se realiza una gran cena de reunión familiar en la víspera del Año Nuevo Lunar. El menú se elige cuidadosamente para incluir platos asociados con la suerte, incluido pescado (la palabra china también suena como “excedente”), Nian Gao (un dulce tradicional hecho a base de arroz pegajoso que simboliza avance y crecimiento) y alimentos que parecen lingotes de oro (como bolas de masa).
En China, los alimentos que se sirven en estas cenas clásicas varían de norte a sur. Por ejemplo, los chinos del norte tienden a comer dumplings y fideos, mientras que los chinos del sur no pueden vivir sin arroz al vapor. Pero no importa qué platos prefieras, las comidas del Año Nuevo Lunar son un festín de juegos de palabras.
Cada uno de los 15 días que compone la celebración tiene sus propias tradiciones. En la víspera del Año Nuevo Chino, por ejemplo, las familias se reúnen para cenar juntas. También está la costumbre de quedarse en casa para recibir la buena fortuna o visitar a los suegros. Además se entrega dinero en un sobre de color rojo, llamado “hong bao”, a niños y adultos sin pareja. En los últimos años, el regalo migró hacia lo digital.
Las estrategias para alejar a Nian
La tradición de lanzar fuegos artificiales proviene de la costumbre de encender tallos de bambú para alejar a los malos espíritus, como el monstruo mitad dragón, mitad león “Nian”, que según la leyenda sale de su escondite en el Año Nuevo Lunar para atacar personas. Pero sus oídos son su debilidad, así que en tiempos antiguos la gente realizaba ruidos fuertes para asustarlo. En ese momento el crepitar de los tallos de bambú encendido podía espantarlo. Ahora son los estruendos de los fuegos artificiales los que logran su huida.
Y el Año Nuevo Lunar termina con el Festival de las Linternas, celebrado de noche con desfiles y exhibiciones de linternas decoradas. El principal evento de esta jornada es la Danza del Dragón: hermosos dragones hechos de papel, seda y bambú son sostenidos sobre las cabezas y parece que bailaran durante el desfile.
Comidas que suenan a suerte y las protecciones necesarias
La previa al gran día es intensa. Todo comienza una semana antes con la elaboración de los pasteles tradicionales conocidos como gao o gou. La elección de este menú no es azarosa: su nombre suena idéntico a la palabra "alto" en chino, por lo que consumirlos simboliza el deseo de alcanzar nuevas metas y crecer en el ciclo que inicia.
Pero no todo es gastronomía; la protección del hogar es vital. Para mantener alejado al legendario monstruo Nian e invitar a la fortuna, las familias colocan pancartas rojas con frases auspiciosas (fai chun o chunlian) en las puertas de entrada. Además, el día 28 del último mes lunar se realiza una limpieza profunda para expulsar la mala suerte acumulada. Eso sí: una vez que llega el Año Nuevo, las escobas se guardan. Limpiar durante los primeros días se considera un error fatal, ya que estarías "barriendo" la prosperidad recién llegada.
Los "prohibidos" del Año Nuevo: ni peluquería ni zapatos nuevos
Las supersticiones marcan el ritmo del calendario. Durante el primer día, está terminantemente prohibido lavarse o cortarse el cabello. ¿La razón? En chino, el carácter de "pelo" es el mismo que el de la palabra "prosperar"; por ende, pasar por la peluquería equivale a lavar tu propia fortuna.
Asimismo, si tenías pensado estrenar zapatillas, mejor esperá. Comprar calzado durante el primer mes lunar es visto como un mal augurio, debido a que la palabra "zapatos" suena muy similar a un suspiro o a la idea de perder en cantonés.
Un maratón de visitas, regalos y sobres rojos
Cuando las festividades arrancan oficialmente, comienza una verdadera prueba de resistencia social. Los dos primeros días se dedican casi exclusivamente a visitar familiares y amigos, cargando bolsas llenas de frutas y regalos. Sin embargo, el tercer día impone un alto: la tradición dicta que es una jornada propensa a las discusiones, por lo que es mejor quedarse en casa y evitar visitas sociales.
Uno de los momentos más esperados, especialmente por los más jóvenes, es la entrega de los sobres rojos (hongbao). Las personas casadas reparten estos sobres con dinero a los niños y solteros, no solo como un gesto de generosidad, sino como un amuleto poderoso para ahuyentar a los malos espíritus y proteger a los más chicos de la familia.








