Leí en La Nación (21/4/005), una nota, titulada "Al rescate del club del barrio", sobre una iniciativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de volver a fomentar las actividades de los clubes, que motivan reuniones contenedoras para todos los integrantes de la familia. ¡Hay que aplaudir e imitar! Viví mi infancia-juventud en Barrio Jardín. Su club era un orgullo; su placita y su mercadito, también. Hoy, al verlos, como dice el tango, "doy vuelta la cara y me pongo a llorar". ¡Hay que hacer algo! Espero que esta carta-mensaje llegue a los señores responsables, al gobernador, al intendente y a quienes corresponda. Sé que muchos ciudadanos compartirán estos conceptos y sentimientos. Hago pública esta iniciativa con el deseo de que la ciudad vuelva a ser el "Jardín de la República".
Carmen Nora Gutiérrez
ngutierrez@fibertel.com.ar
CENTRO ANDALUZ
El mundo entero sabe que el estatuto es un instrumento sagrado en toda entidad civil. Menos en Tucumán, donde la Dirección de Personas Jurídicas, supuestamente el organismo oficial defensor de ese instituto, le conciente al Centro Andaluz la violación de su articulado, durante los seis años de existencia, defraudando el mandato de quienes dieron origen a esa entidad. El artículo 27 les impone que, con 10 días de anticipación a las asambleas, el socio debe recibir en su domicilio toda la documentación a tratar, entre ella, el balance general y sus anexos. La comisión directiva, denunciada por graves irregularidades contables, arbitrariamente cambia la letra de la ley madre de la institución y pone a disposición del asociado, en la Secretaría de la asociación, la documentación para su consulta, sin señalar su contenido. Condiciona así, maliciosamente, la actitud natural del socio, en su mayoría "Beneficiario de los Planes de Ayuda de Andalucía". De ese modo, el aporte español se transforma en una suerte de bolsón de mercadería, instrumento mercantilista que usan los políticos tucumanos para comprar la conciencia y la voluntad humana. En ese escenario: ¿qué socio puede pedir explicaciones y, mucho menos, objetar la documentación? Esto, con la inexplicable anuencia de la Dirección de Personas Jurídicas.
Rosendo Fernández
coco_fernandez43@hotmail.com
LEY Y DETENCION
Al salir de una concesionaria de autos de la calle Salta fui interceptada por dos motos de Policía de Tránsito que se ubicaron de ambos lados de mi vehículo que, por ser nuevo, no tenía patente. Los agentes, más allá de su deber, se apuraron en pedir un "arreglo" por un monto que yo no disponía. Por ello fui amenazada de que sería detenida por circular sin patente. Decían que iban a llamar a la grúa sino les dábamos la colaboración. Ante la insistencia del pedido de arreglo, les solicité que se identificaran, y como respuesta sólo recibí insultos. Sólo una moto de estos policías tenía en la parte trasera el Nº 56. Un empleado de la concesionaria pagó $ 50 para resolver el caso. ¿A qué sector de la Policía de Tránsito o a manos de quién va a parar este dinero? ¿O para qué beneficio? Las autoridades competentes deberían intervenir; así se deslindarían responsabilidades.
Lucrecia Pereyra
lucre01784@hotmail.com
TITULOS TRUCHOS
Creo que las medidas que dice el Gobierno que va tomar con respecto a los docentes que presentaron títulos y certificados truchos son correctas. Se debe actuar con celeridad y de forma rigurosa, para que esto sea una acción ejemplificadora. Si un docente, que es el encargado de formar a un niño o adolescente en forma integral, no sólo con conocimientos sino, sobre todo, con actitudes y valores que sean positivos para su inserción en la sociedad, tuvo o tiene actitudes corruptas, debe ser sancionado. Creo que las viñetas que hace Calliera sobre esta situación son más que ilustrativas.
Mariana Graneros
marianagraneros@hotmail.com
PACARA PINTADO
El municipio de Lules realizó un convenio con la planta de Pacará Pintado para la recepción de sus residuos sólidos urbanos, sin lugar a dudas, respondiendo a razones de conveniencia. Si el intendente Dip no dice cuáles son esas razones, es inevitable que el ciudadano común pretenda deducirlas mediante un razonamiento lógico y fundamentado. A saber: 1) contaminación ambiental: la Municipalidad de Lules tiene un sitio de vaciadero a cielo abierto a la vera de la autopista, es decir, los residuos se descargan y permanecen sin ningún tratamiento. ¿Ventajas del cambio? Ninguna. 2) Distancia: Pacará Pintado está 12 km más lejos que el vaciadero actual de la municipalidad. Los camiones comunales que recorrían 6 km, ahora deberán recorrer 18 km (200 % más de combustible). ¿Ventajas del cambio? Ninguna. 3) Costos: el vaciadero de Lules estaba sin contrato ni convenio por lo que no asume ningún costo por el depósito de los residuos. El nuevo vaciadero le cuesta al municipio casi $ 20.000 mensuales. ¿Ventajas del cambio? Ninguna. En resumen, los residuos de la Municipalidad de Lules contaminan igual o más en Pacará Pintado que en su anterior vaciadero. Conclusión: la lógica no es capaz de explicar los motivos del cambio de vaciadero realizado por el municipio de Lules.
Roberto Galíndez
rgalindez@arnet.com.ar
DESASTRE ACTUAL
La Argentina fue el único país que habiendo estado al comienzo del siglo XX entre los países del Primer Mundo ha descendido al Tercer Mundo. Y lo que es más grave la ciudadanía no sabe por qué. La mayoría cree que somos víctimas de los grandes capitales y de los imperialistas que han robado el país. Hagamos un poco de historia para entender. El cáncer es una enfermedad que comienza como un módulo muy pequeño y que crece hasta matar el organismo. La Argentina padece cáncer. El módulo inicial fue la Ley Sáenz Peña del voto universal y obligatorio, al cual se oponían sabiamente Sarmiento y Roca. Comenzó con el caudillo Irigoyen la politiquería en el poder. Desde entonces y hasta ahora el Estado, como buen cáncer, ha ido creciendo en tamaño, aun en los momentos de crisis. Para dar un ejemplo, en 2004 el presupuesto de la Nación fue el 23,5% del PBI y en 2005 el 26,6% o sea un 13% más. El Gobierno da como un gran logro un superávit fiscal del 4,5%. Lo que no dice es que esto se ha conseguido no por bajar las cargas estatales sino aumentando la presión tributaria al sector de la producción. Para alcanzar el tamaño que tiene el Estado ha ido chupando la energía del sector privado a lo largo de 90 años y, cuando no le ha alcanzado, ha sacado créditos. Toda la deuda externa argentina la ha formado el Estado con préstamos que gastó para mantenerse. La única culpa es de todos los políticos que manejaron el poder. El sector productivo ya no puede aguantar el cáncer. La solución es operar el cáncer, pero ningún político que lleve como consigna achicar el Estado va a llegar al poder. ¿Con esta perspectiva se puede ser optimista?
Carlos F. Espejo
Salta 307 (5º "C")
S.M. de Tucumán




