Arboles talados

Se siguen destruyendo especímenes de vital importancia para la ciudad.

23 Abril 2005
Se suele decir que los perros y los árboles son los mejores amigos que tiene el hombre, pero en Tucumán siempre se presenta la duda. Los canes deambulan sin destino y en estado calamitoso por las calles. Los árboles son mutilados con frecuencia y no son reemplazados inmediatamente cuando caen vencidos por los fuertes vientos.
En la avenida Ejército del Norte al 600, varios ejemplares han sido cortados y las bases de sus troncos permanecen de recuerdo en la vereda; nadie sabe a ciencia cierta si serán reemplazados.
Hay también actitudes difíciles de entender. Por ejemplo, los hermosos y saludables naranjos de más de 20 años, cuajados de frutos, que estaban en la vereda del Complejo Ledesma, sobre la avenida Sarmiento, fueron talados. En su lugar implantaron otras especies que tardarán muchos años en recuperar la frondosidad, la lozanía, la belleza y la sombra de aquellos.
Probablemente, como ocurre con los perros, a los árboles les gustaría ser amigos de los tucumanos, pero estos deseos no siempre son bien correspondidos.

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