23 Abril 2005 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- El cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, llamó ayer a todos los cristianos, y en particular a los funcionarios, a negarse a celebrar bodas que sean incompatibles con la idea católica de la familia, fundada exclusivamente en la unión de un hombre y una mujer. "No se pueden imponer cosas injustas a los pueblos", afirmó el purpurado en una entrevista publicada ayer en el diario "Corriere della Sera". Se trata de la primera reacción a la votación, en la Cámara de Diputados española, a favor de legalizar el matrimonio entre personas de igual sexo. "La Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse" a este tipo de unión, agregó Trujillo, que trabajó durante años con el nuevo Papa cuando este era el guardián del dogma.
López Trujillo se dirigió en especial a los funcionarios municipales y a otros profesionales que de una manera u otra puedan estar relacionados con estas bodas y los invitó a la objeción de conciencia. "No es facultativo: todos los cristianos, como dice la encíclica Evangelium Vitae, deben estar preparados a pagar el precio más alto, aunque signifique perder el trabajo", agregó.
El purpurado colombiano recordó que el Papa habló "con gran claridad" de cuán destructiva es esta ley -que, sostiene, abre el camino a la deshumanización- cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución que dirigió durante casi 25 años. "Pienso que cuando en un matrimonio, en una familia, ya no cuenta que sean hombre y mujer, sino que se equipara la igualdad de sexo a esa relación se está vulnerando el tipo fundamental de la construcción de la persona", dijo el entonces cardenal Joseph Ratzinger. Para luchar contra este y otros obstáculos que encontrará durante su misión, el Papa pidió ayer a los cardenales que le ayuden a llevar a cabo su labor con proximidad espiritual, consejos iluminados y activa cooperación. (AFP-NA)
López Trujillo se dirigió en especial a los funcionarios municipales y a otros profesionales que de una manera u otra puedan estar relacionados con estas bodas y los invitó a la objeción de conciencia. "No es facultativo: todos los cristianos, como dice la encíclica Evangelium Vitae, deben estar preparados a pagar el precio más alto, aunque signifique perder el trabajo", agregó.
El purpurado colombiano recordó que el Papa habló "con gran claridad" de cuán destructiva es esta ley -que, sostiene, abre el camino a la deshumanización- cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución que dirigió durante casi 25 años. "Pienso que cuando en un matrimonio, en una familia, ya no cuenta que sean hombre y mujer, sino que se equipara la igualdad de sexo a esa relación se está vulnerando el tipo fundamental de la construcción de la persona", dijo el entonces cardenal Joseph Ratzinger. Para luchar contra este y otros obstáculos que encontrará durante su misión, el Papa pidió ayer a los cardenales que le ayuden a llevar a cabo su labor con proximidad espiritual, consejos iluminados y activa cooperación. (AFP-NA)







