México hizo todo para creer, pero Inglaterra tuvo a Kane y eso alcanzó

México jugó de igual a igual, generó situaciones y mantuvo la presión hasta el final, pero chocó con la eficacia de Harry Kane.

Harry Kane celebrando el 3 a 2 ante México.
Harry Kane celebrando el 3 a 2 ante México.
05 Julio 2026

Durante buena parte de la noche en el Estadio Azteca, el 3-2 pareció estar siempre abierto. México jugó de igual a igual, mostró personalidad y puso contra las cuerdas a una Inglaterra que volvió a exhibir más eficacia que brillo. Sin embargo, cuando los márgenes son mínimos, las grandes selecciones suelen encontrar la diferencia en sus figuras. E Inglaterra volvió a apoyarse en Harry Kane para avanzar a los cuartos de final de un Mundial en el que todavía no deslumbra, pero sigue compitiendo. 

El contraste entre ambos equipos terminó siendo una síntesis de lo que habían mostrado durante el torneo. México llegaba fortalecido después de exhibir un nivel muy alto frente a Ecuador, mientras que Inglaterra seguía buscando una versión más convincente. Esa evolución colectiva volvió a quedar pendiente, pero el conjunto europeo encontró otra vez respuestas en su capitán, cuya presencia alcanzó para inclinar una eliminatoria mucho más pareja de lo que muchos imaginaban en la previa.

México nunca dejó de creer. Incluso en el tramo final, cuando el reloj comenzaba a jugar en su contra, siguió buscando espacios para llegar al empate. Álvaro Fidalgo probó dos veces desde afuera del área, primero con un remate desviado y luego con un disparo bajo que encontró respuesta. Santiago Giménez también tuvo una oportunidad clara dentro del área, aunque su definición se fue por encima del travesaño. El equipo mexicano acumuló aproximaciones, forzó córners y mantuvo a Inglaterra cerca de su propio arco. 

La presión también generó incertidumbre. A los 84 minutos hubo una revisión del VAR que terminó sin modificar la decisión inicial, una muestra de la tensión con la que se jugó el cierre del encuentro. Poco después llegó otro aviso con un centro que terminó en córner y una sucesión de pelotas detenidas que alimentaron la ilusión local.

Inglaterra, mientras tanto, administró la ventaja con la tranquilidad que le dio la experiencia de sus futbolistas. Jude Bellingham estuvo cerca de ampliar la diferencia con un tiro libre desde más de 30 metros que pasó muy cerca del ángulo izquierdo. Ya en tiempo agregado, el entrenador decidió retirar a Harry Kane para darle ingreso a Morgan Rogers, un reconocimiento implícito al peso que había tenido el delantero en el desarrollo del partido. 

México no dejó de insistir hasta la última jugada. Jesús Gallardo intentó sorprender desde larga distancia en el cierre, pero su remate se perdió por el costado del arco. Fue el último intento de un equipo que se marchó con la sensación de haber estado cerca.

El resultado volvió a dejar una enseñanza que suele repetirse en los torneos grandes. Inglaterra todavía no ofrece el funcionamiento que se espera de uno de los candidatos, pero conserva un recurso que puede cambiar cualquier partido: Harry Kane. México, en cambio, confirmó que puede competir de igual a igual con selecciones de primer nivel, aunque en los cruces de eliminación directa muchas veces la diferencia aparece en un detalle. Esta vez, ese detalle volvió a tener nombre propio.

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