En Ecuador persiste el malestar de la gente

"La protesta se concentra en Quito; el resto del país tiene percepciones diferentes", afirmó el presidente Gutiérrez.

18 Abril 2005
QUITO.- "No me tumbarán", afirmó ayer el presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, respecto de las manifestaciones populares en Quito, a pesar de haber admitido que la protesta se intensificó la última semana. Afirmó que no correrá la misma suerte que sus predecesores, que fueron derrocados en medio de revueltas populares: Abdalá Bucaram, en 1997, y Jamil Mahuad, en 2000.
"La protesta se concentra en Quito; el resto del país tiene percepciones diferentes", afirmó el mandatario, que se encuentra en Babahoyo, ciudad costera ecuatoriana donde se reunió con productores bananeros y firmó convenios de desarrollo social.
Sostuvo que no hay causales para su destitución y que Ecuador presenta un alto crecimiento y una inflación insignificante, por lo que su salida no se justifica.
En tanto, el Parlamento de Ecuador estaba reunido anoche en busca de una solución para la crisis que estremece al país por el control de la Corte Suprema (CSJ), una misión en la que fracasó anteriormente, lo que desató protestas que asedian al presidente Gutiérrez.
El país vive una aguda pugna política desde diciembre, cuando una mayoría legislativa oficialista cesó a los 31 jueces de la CSJ por tener nexos con la oposición, y los reemplazó con jueces afines, pese a que la Legislatura no tenía facultad constitucional para intervenir al tribunal. (DPA-Reuter)

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