18 Abril 2005 Seguir en 
BILBAO, España.- La coalición gobernante vasca ganó las elecciones autónomas, pero los socialistas y populares sumaron juntos más bancas que el oficialismo, lo que supone un revés para el plan soberanista del presidente-lehendakari Juan José Ibarretxe. Con estos resultados, el nacionalismo sufrió un fuerte retroceso respecto de 2001, al obtener el 38,6% de los votos y 29 escaños, cuatro menos que hace cuatro años.
En tanto, el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), mediante el cual se expresó la ilegalizada Batasuna, se convirtió en una fuerza determinante para formar el nuevo gobierno, al obtener nueve bancas.
La coalición formada por el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Eusko Alkatasuna (EA) obtuvo 29 bancas sobre 75 en disputa, pero quedó lejos de lograr la mayoría absoluta, tras escrutarse el 99,7% de los votos.
El Partido Socialista Español (PSE) logró 18 cargos, con lo que se convirtió en la segunda fuerza electoral sobre el Partido Popular (PP), que obtuvo 15 escaños. Ambas fuerzas superan en bancas al gobierno tripartito que forman el PNV-EA y Izquierda Unida (IU). Asimismo, el PCTV logró nueve bancas; Ezker Batua y IU 3 y Aranar, una escisión de Batasuna, una banca.
La participación de los comicios, del orden del 69%, fue claramente inferior a la registrada en 2001, cuando se alcanzó la cifra récord del 78,9%.
El resultado de los comicios abre las posibilidades de formar un pacto para formar gobierno en el País Vasco, región del norte de España gobernada desde hace 25 años por el PNV. En principio, Ibarretxe debe llamar a formar gobierno, pero necesitará el apoyo del PCTV -para la que pidió el voto Batasuna- si pretende asegurarse la mayoría absoluta en el Parlamento vasco.
Pero, si no logra un acuerdo estable con la formación comunista, dependerá de sus votos durante toda la ?gislatura. Los resultados también confirman que se produjo un cambio de bancas dentro de los partidos no nacionalistas, PSE y PP.
Los socialistas se convierten así en la segunda fuerza parlamentaria, por delante de los populares, que pierden un apoyo importante, aunque no tanto como auguraban las encuestas.
Ibarretxe había convertido estas elecciones en un referendo a su plan soberanista y a la intención de llevarlo adelante incluso con el rechazo del Congreso de los Diputados. El jefe del gobierno español, el socialista José Rodríguez Zapatero, se comprometió a apoyar nuevo estatuto que tenga el apoyo de al menos dos tercios del Congreso, o sea 50 de los 75 legisladores.
El plan de Ibarretxe fue aprobado por el Parlamento vasco en diciembre, pero luego recibió el rechazo de la Cámara de Diputados de España, en febrero. La iniciativa propone una asociación libre con España e independencia judicial y que los vascos tengan representantes en la UE, entre otros puntos. (TELAM-SNI)
En tanto, el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), mediante el cual se expresó la ilegalizada Batasuna, se convirtió en una fuerza determinante para formar el nuevo gobierno, al obtener nueve bancas.
La coalición formada por el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Eusko Alkatasuna (EA) obtuvo 29 bancas sobre 75 en disputa, pero quedó lejos de lograr la mayoría absoluta, tras escrutarse el 99,7% de los votos.
El Partido Socialista Español (PSE) logró 18 cargos, con lo que se convirtió en la segunda fuerza electoral sobre el Partido Popular (PP), que obtuvo 15 escaños. Ambas fuerzas superan en bancas al gobierno tripartito que forman el PNV-EA y Izquierda Unida (IU). Asimismo, el PCTV logró nueve bancas; Ezker Batua y IU 3 y Aranar, una escisión de Batasuna, una banca.
La participación de los comicios, del orden del 69%, fue claramente inferior a la registrada en 2001, cuando se alcanzó la cifra récord del 78,9%.
El resultado de los comicios abre las posibilidades de formar un pacto para formar gobierno en el País Vasco, región del norte de España gobernada desde hace 25 años por el PNV. En principio, Ibarretxe debe llamar a formar gobierno, pero necesitará el apoyo del PCTV -para la que pidió el voto Batasuna- si pretende asegurarse la mayoría absoluta en el Parlamento vasco.
Pero, si no logra un acuerdo estable con la formación comunista, dependerá de sus votos durante toda la ?gislatura. Los resultados también confirman que se produjo un cambio de bancas dentro de los partidos no nacionalistas, PSE y PP.
Los socialistas se convierten así en la segunda fuerza parlamentaria, por delante de los populares, que pierden un apoyo importante, aunque no tanto como auguraban las encuestas.
Ibarretxe había convertido estas elecciones en un referendo a su plan soberanista y a la intención de llevarlo adelante incluso con el rechazo del Congreso de los Diputados. El jefe del gobierno español, el socialista José Rodríguez Zapatero, se comprometió a apoyar nuevo estatuto que tenga el apoyo de al menos dos tercios del Congreso, o sea 50 de los 75 legisladores.
El plan de Ibarretxe fue aprobado por el Parlamento vasco en diciembre, pero luego recibió el rechazo de la Cámara de Diputados de España, en febrero. La iniciativa propone una asociación libre con España e independencia judicial y que los vascos tengan representantes en la UE, entre otros puntos. (TELAM-SNI)







