17 Abril 2005 Seguir en 
Asiduamente concurrimos a los conciertos que se realizan en Tucumán. Queremos responder a las opiniones vertidas por la lectora María Laura Díaz Camacho (carta del 14/4), las que consideramos totalmente agraviantes. El 9/4, se interpretó en el teatro San Martín la Novena Sinfonía de Beethoven. El maestro Gustavo Guersman nos brindó una versión digna de elogios, por su total claridad y firmeza. Además se notó un trabajo profundo y detallado de la obra. Pese a su dificultad técnica, tanto para el director como para los músicos, todos lograron realizar una labor convincente. Por lo tanto, la crítica de Díaz Camacho demuestra una total falta de conocimiento general de la obra. Por otro lado, gracias a la capacidad y a la seguridad del concertino (Carlos del Lungo), los violines se destacaron particularmente durante todo el concierto. Debemos reconocer y apoyar la labor de la Orquesta Estable e ignorar las críticas que perjudican el prestigio de nuestro querido organismo.
Rubén Eduardo Díaz Camachoy Cristian Gabriel Díaz Camacho
Miguel Lillo 1.262
S.M. de Tucumán
APORTES
Aplaudo a la ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carmen Argibay, por el reciente proyecto represivo que presentó, en cuanto considera que deben insertarse en el Nuevo Código Penal que se está estructurando, los delitos de lesa humanidad (entre otros, el genocidio). Este aporte que se hace es muy importante ya que, si se lleva a cabo, se ahorrará tiempo y gastos. No habrá que llevar causas de esa naturaleza a la Corte Internacional de la Haya, ya que podrán resolverse en Argentina con jueces argentinos, que sean probos y de una notoria idoneidad. Además considero que esa colaboración prestigia en alto grado a la referida ministra, dado que es la primera vez, según tengo conocimiento, que un integrante del más alto Tribunal de Justicia de la Nación haya hecho una mejora similar de ese calibre a la legislación argentina. Ultimamente también el ministro de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti ha hecho un aporte transcendental, como es el de reducir en gran medida los componentes del tribunal. Si esto se concreta, traerá consigo una gran economía de gastos y rapidez en la solución de los conflictos a resolver. En definitiva, entiendo que tales contribuciones de bien público deben ser imitadas por la clase gobernante, a fin de poder estructurar en un corto plazo una nueva Argentina, que tenga a su vez un Estado lo más simplificado y moderno en todas sus áreas y niveles, y con un profundo contenido social.
Héctor Gómez
General Paz 983
S.M.de Tucumán
CERTIFICADOS TRUCHOS (I)
Ha impactado a la opinión pública el tema de los certificados y títulos falsos presentados por docentes, ya que constituye un eslabón más de la cadena de tantas cosas ilegales que se cometen, siempre y en todo tiempo, por distintos motivos: ambición, negligencia, necesidad, etcétera. La razón dice que el fin no justifica los medios si estos son contrarios a lo correcto; y que lo malo se castiga y lo bueno se premia. Serán los distintos estamentos los que darán su veredicto final, pero opino que ahora les debe llegar el turno de trabajar a cientos o miles de docentes que, por ser honestos y por no presentar carpetas "gordas", nunca accedieron a un nombramiento. Con urgencia se debe designar a maestros y profesores que no pueden esperar más; que se terminen de confeccionar padrones que aún faltan. En educación el tiempo perdido es de un valor cuantioso.
Ruth Robles
Rosario V. Peñaloza 965
Concepción(Tucumán)
CERTIFICADOS TRUCHOS (II)
Aproximadamente 27.600 docentes o más hemos llegado a ser tales por efecto de nuestro esfuerzo, trabajo y sacrificio. Poner como eje de discusión, debate y opiniones cruzadas de conocidos dirigentes y funcionarios, que 400 incurrieron en la presentación de títulos y certificados apócrifos, vulgarmente llamados truchos, es desproporcionado, desmesurado y a contrapelo de la liviandad con la que los mismos protagonistas trataron de defraudar al Estado en la compra de delantales en el presente año. A los responsables de este hecho y de otros más, ¿les cabe también la cárcel y/o la cesantía? ¿Se los juzga con las mismas leyes? En definitiva todo es, una vez más, una cortina de humo. Cuándo nos vamos a sentar a solucionar definitivamente, por ejemplo, el estado de los edificios escolares; el amontonamiento de los chicos en las aulas; la falta de docentes; la inflación que nos ubica nuevamente bajo la línea de pobreza y la desnutrición en nuestros alumnos, sin esperar a ser noticia mundial, cuándo solucionar el tema salarial sin negociados de por medio. Esta carta, lejos está de justificar o de apañar a quienes incurrieron en un delito; sin importar de qué lado estén, éticamente es insostenible cualquier defensa, ¿Existe la ley? Bueno, que la respeten y la cumplan todos.
Dolores Madozzo Cáceres
Av. Independencia 29
S.M. de Tucumán
ANSES
He trabajado por 30 años consecutivos. Conforme a la ley, decidí acogerme a los beneficios de la jubilación ordinaria. Por cerca 20 años aporté a la Anses. Los últimos 10 años, lo hice a la AFJP Orígenes. Por trámite Nº 61296, Orígenes me asignó el Nº 57881 para lograr el beneficio. Inicié la gestión en junio de 2003 y desde esa fecha comenzó mi calvario. Ante innumerables reclamos ante la AFJP me comunicaron el 25/11/04 que la Anses no había resuelto aún el beneficio. Quienes eligieron quedarse en el sistema de reparto, a los dos meses comenzaron a percibir los beneficios. En cambio, yo fui defraudado en mi confianza; pese a presentar historia clínica de mi enfermedad me negaron una solicitud de anticipo. Por conflicto de ambas, el único perjudicado fui yo. Pido a los responsables que me otorguen con carácter retroactivo el beneficio requerido, amén de la asignación mensual pertinente. Es la única forma de enmendar tan injusticia.
Eduardo Urbano Orellana
Barrio Belgrano-M.H. C-15
Los Ralos (Tucumán)
SIN RUMBO
Es dolorosa y real la carta del lector Dante Diambra, respecto de la actual vida de los tucumanos. Es penoso ver cómo el mundo perdió su rumbo. La verdad, lo honesto, la espiritualidad no son propósitos válidos y verdaderos; estamos en un constante canibalismo, matándonos las buenas ideas. Los organismos mundiales, los conductores de los pueblos, deberían tratar estos temas de tanta importancia para la prolongación de la vida misma; trabajar para encontrarla y darle a la humanidad la alegría de la vida, el deseo de un mañana. Hacerle ver que el futuro no termina en una botella de alcohol o en un gramo de droga. Tenemos la gloria divina de ser poseedores del futuro. Dejamos hijos nietos a seguir, y por y para ellos debemos trabajar.
Dora Dileo
doradileo@tucbbs.com.ar
RUIDOS MOLESTOS
Durante la intendencia de Roberto Avellaneda se puso en vigencia la sabia ordenanza que prohibía el uso de la bocina en todos vehículos. San Miguel de Tucumán pudo ufanarse de ser una de las más silenciosas entre las principales ciudades del país. Sin embargo, poco a poco, como si hubiese una honda y absurda tendencia a convertir la vida de las urbes en un gran bullicio, como si el ruido fuera un signo invalorable de la civilización y la definición misma del modernismo y el progreso, Tucumán fue abandonando el celo con el que en un principio controló severamente el cumplimiento de la norma. A ello, en los últimos tiempos se añadió el espectacular avance de una suerte de moda mundial que es la motocicleta veloz y atronadora. Nuestra capital absorbió esa corriente y así las calles fueron transformándose en escenario de peligrosas piruetas hechas por jóvenes que, despreocupados por su seguridad y por la ajena, buscan exhibir su habilidad conductiva. Además, muchos motociclistas, para acrecentar el tono deportivo de su destreza, eliminaron silenciadores y, aún más, recortan los caños de escape, de forma tal que su desplazamiento es una verdadera tortura para quienes -la inmensa mayoría de los vecinos- no comparten su regocijo. Las autoridades municipales deben actuar, urgente, contra los desaprensivos motociclistas, ya que recorren la ciudad las 24 horas del día. La tranquilidad de los habitantes lo está exigiendo nítidamente y sin alternativas.
Luis Francisco Fernández
Lavalle 3.460
Bº Indiana (Casa 12)
S.M. de Tucumán
Rubén Eduardo Díaz Camachoy Cristian Gabriel Díaz Camacho
Miguel Lillo 1.262
S.M. de Tucumán
APORTES
Aplaudo a la ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carmen Argibay, por el reciente proyecto represivo que presentó, en cuanto considera que deben insertarse en el Nuevo Código Penal que se está estructurando, los delitos de lesa humanidad (entre otros, el genocidio). Este aporte que se hace es muy importante ya que, si se lleva a cabo, se ahorrará tiempo y gastos. No habrá que llevar causas de esa naturaleza a la Corte Internacional de la Haya, ya que podrán resolverse en Argentina con jueces argentinos, que sean probos y de una notoria idoneidad. Además considero que esa colaboración prestigia en alto grado a la referida ministra, dado que es la primera vez, según tengo conocimiento, que un integrante del más alto Tribunal de Justicia de la Nación haya hecho una mejora similar de ese calibre a la legislación argentina. Ultimamente también el ministro de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti ha hecho un aporte transcendental, como es el de reducir en gran medida los componentes del tribunal. Si esto se concreta, traerá consigo una gran economía de gastos y rapidez en la solución de los conflictos a resolver. En definitiva, entiendo que tales contribuciones de bien público deben ser imitadas por la clase gobernante, a fin de poder estructurar en un corto plazo una nueva Argentina, que tenga a su vez un Estado lo más simplificado y moderno en todas sus áreas y niveles, y con un profundo contenido social.
Héctor Gómez
General Paz 983
S.M.de Tucumán
CERTIFICADOS TRUCHOS (I)
Ha impactado a la opinión pública el tema de los certificados y títulos falsos presentados por docentes, ya que constituye un eslabón más de la cadena de tantas cosas ilegales que se cometen, siempre y en todo tiempo, por distintos motivos: ambición, negligencia, necesidad, etcétera. La razón dice que el fin no justifica los medios si estos son contrarios a lo correcto; y que lo malo se castiga y lo bueno se premia. Serán los distintos estamentos los que darán su veredicto final, pero opino que ahora les debe llegar el turno de trabajar a cientos o miles de docentes que, por ser honestos y por no presentar carpetas "gordas", nunca accedieron a un nombramiento. Con urgencia se debe designar a maestros y profesores que no pueden esperar más; que se terminen de confeccionar padrones que aún faltan. En educación el tiempo perdido es de un valor cuantioso.
Ruth Robles
Rosario V. Peñaloza 965
Concepción(Tucumán)
CERTIFICADOS TRUCHOS (II)
Aproximadamente 27.600 docentes o más hemos llegado a ser tales por efecto de nuestro esfuerzo, trabajo y sacrificio. Poner como eje de discusión, debate y opiniones cruzadas de conocidos dirigentes y funcionarios, que 400 incurrieron en la presentación de títulos y certificados apócrifos, vulgarmente llamados truchos, es desproporcionado, desmesurado y a contrapelo de la liviandad con la que los mismos protagonistas trataron de defraudar al Estado en la compra de delantales en el presente año. A los responsables de este hecho y de otros más, ¿les cabe también la cárcel y/o la cesantía? ¿Se los juzga con las mismas leyes? En definitiva todo es, una vez más, una cortina de humo. Cuándo nos vamos a sentar a solucionar definitivamente, por ejemplo, el estado de los edificios escolares; el amontonamiento de los chicos en las aulas; la falta de docentes; la inflación que nos ubica nuevamente bajo la línea de pobreza y la desnutrición en nuestros alumnos, sin esperar a ser noticia mundial, cuándo solucionar el tema salarial sin negociados de por medio. Esta carta, lejos está de justificar o de apañar a quienes incurrieron en un delito; sin importar de qué lado estén, éticamente es insostenible cualquier defensa, ¿Existe la ley? Bueno, que la respeten y la cumplan todos.
Dolores Madozzo Cáceres
Av. Independencia 29
S.M. de Tucumán
ANSES
He trabajado por 30 años consecutivos. Conforme a la ley, decidí acogerme a los beneficios de la jubilación ordinaria. Por cerca 20 años aporté a la Anses. Los últimos 10 años, lo hice a la AFJP Orígenes. Por trámite Nº 61296, Orígenes me asignó el Nº 57881 para lograr el beneficio. Inicié la gestión en junio de 2003 y desde esa fecha comenzó mi calvario. Ante innumerables reclamos ante la AFJP me comunicaron el 25/11/04 que la Anses no había resuelto aún el beneficio. Quienes eligieron quedarse en el sistema de reparto, a los dos meses comenzaron a percibir los beneficios. En cambio, yo fui defraudado en mi confianza; pese a presentar historia clínica de mi enfermedad me negaron una solicitud de anticipo. Por conflicto de ambas, el único perjudicado fui yo. Pido a los responsables que me otorguen con carácter retroactivo el beneficio requerido, amén de la asignación mensual pertinente. Es la única forma de enmendar tan injusticia.
Eduardo Urbano Orellana
Barrio Belgrano-M.H. C-15
Los Ralos (Tucumán)
SIN RUMBO
Es dolorosa y real la carta del lector Dante Diambra, respecto de la actual vida de los tucumanos. Es penoso ver cómo el mundo perdió su rumbo. La verdad, lo honesto, la espiritualidad no son propósitos válidos y verdaderos; estamos en un constante canibalismo, matándonos las buenas ideas. Los organismos mundiales, los conductores de los pueblos, deberían tratar estos temas de tanta importancia para la prolongación de la vida misma; trabajar para encontrarla y darle a la humanidad la alegría de la vida, el deseo de un mañana. Hacerle ver que el futuro no termina en una botella de alcohol o en un gramo de droga. Tenemos la gloria divina de ser poseedores del futuro. Dejamos hijos nietos a seguir, y por y para ellos debemos trabajar.
Dora Dileo
doradileo@tucbbs.com.ar
RUIDOS MOLESTOS
Durante la intendencia de Roberto Avellaneda se puso en vigencia la sabia ordenanza que prohibía el uso de la bocina en todos vehículos. San Miguel de Tucumán pudo ufanarse de ser una de las más silenciosas entre las principales ciudades del país. Sin embargo, poco a poco, como si hubiese una honda y absurda tendencia a convertir la vida de las urbes en un gran bullicio, como si el ruido fuera un signo invalorable de la civilización y la definición misma del modernismo y el progreso, Tucumán fue abandonando el celo con el que en un principio controló severamente el cumplimiento de la norma. A ello, en los últimos tiempos se añadió el espectacular avance de una suerte de moda mundial que es la motocicleta veloz y atronadora. Nuestra capital absorbió esa corriente y así las calles fueron transformándose en escenario de peligrosas piruetas hechas por jóvenes que, despreocupados por su seguridad y por la ajena, buscan exhibir su habilidad conductiva. Además, muchos motociclistas, para acrecentar el tono deportivo de su destreza, eliminaron silenciadores y, aún más, recortan los caños de escape, de forma tal que su desplazamiento es una verdadera tortura para quienes -la inmensa mayoría de los vecinos- no comparten su regocijo. Las autoridades municipales deben actuar, urgente, contra los desaprensivos motociclistas, ya que recorren la ciudad las 24 horas del día. La tranquilidad de los habitantes lo está exigiendo nítidamente y sin alternativas.
Luis Francisco Fernández
Lavalle 3.460
Bº Indiana (Casa 12)
S.M. de Tucumán




