Basura en cajeros

Mantener la higiene es una responsabilidad de toda la sociedad.

16 Abril 2005
La basura, la suciedad, la mugre en los sitios públicos son una constante en nuestra capital. Los locales bancarios donde están instalados los cajeros automáticos carecen, por lo general, de higiene. Entrar en uno de ellos, especialmente los fines de semana, es desagradable no sólo por los residuos, sino también por el mal olor.
Las culpas, por cierto, son repartidas. En algunos locales, los cestos son escasos o brillan por su ausencia, lo cual invita a arrojar los papeles al piso. Por otro lado, valiéndose de la ausencia de vigilancia, los ciudadanos aportan su granito de arena y arrojan desaprensivamente colillas de cigarrillos y otros desperdicios.
Esta situación no es, para nada, nueva. La presencia de basura en los locales de los cajeros automáticos se suma a la suciedad permanente en las calles y en las veredas de nuestra ciudad capital. Al igual que lo que acontece en una casa desordenada, la suciedad urbana es un reflejo de la desidia de los ciudadanos. La mugre, por cierto, corre el riesgo de convertirse en una marca registrada de este "Jardín de la República".

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