16 Abril 2005 Seguir en 
PARIS.- Al menos 20 muertos, la mitad de ellos niños, y unos 50 heridos, muchos de ellos de gravedad, dejó el incendio más devastador registrado en París en las últimas tres décadas, que arrasó un hotel en el que residían familias de inmigrantes. La cifra de víctimas podría aumentar dramáticamente, ya que los bomberos todavía no pudieron llegar a los pisos superiores del edificio de seis plantas, donde la estructura quedó muy debilitada.
Por causas todavía desconocidas, el incendio estalló la madrugada del viernes en el hotel "París Opera", ubicado cerca de la Opera y de las Galerías Lafayette. En pocos minutos, las llamas consumieron el edificio que albergaba a familias de inmigrantes asistidas por los servicios sociales. En el hotel había 90 personas sin hogar. Por su módico precio, también se alojaban algunos turistas. Entre los heridos figuran hombres y mujeres de nacionalidad francesa, senagalesa, portuguesa, marfileña, estadounidense, ucraniana y tunecina.
Un infierno
A las 2.20, cuando se produjo el siniestro, más de 250 bomberos y 64 vehículos, ocho ambulancias y equipos de socorristas partieron hacia el lugar. "Era un verdadero infierno; las llamas brotaban por todas partes y veíamos que personas se arrojaban a la calle a través de las ventanas", relató conmovido un socorrista.
El edificio contaba con una única salida y tenía sólo una escalera, de madera, que se derrumbó inmediatamente cuando comenzó el incendio. La asociación francesa Derecho a la Vivienda (DAL) denunció el hecho de que se albergue a familias sin hogar en hoteles precarios y peligrosos. El ministro de Interior, Dominique de Villepin, acudió al lugar y luego a los hospitales donde atendían a los heridos. (Reuter-DPA-Télam)
Por causas todavía desconocidas, el incendio estalló la madrugada del viernes en el hotel "París Opera", ubicado cerca de la Opera y de las Galerías Lafayette. En pocos minutos, las llamas consumieron el edificio que albergaba a familias de inmigrantes asistidas por los servicios sociales. En el hotel había 90 personas sin hogar. Por su módico precio, también se alojaban algunos turistas. Entre los heridos figuran hombres y mujeres de nacionalidad francesa, senagalesa, portuguesa, marfileña, estadounidense, ucraniana y tunecina.
Un infierno
A las 2.20, cuando se produjo el siniestro, más de 250 bomberos y 64 vehículos, ocho ambulancias y equipos de socorristas partieron hacia el lugar. "Era un verdadero infierno; las llamas brotaban por todas partes y veíamos que personas se arrojaban a la calle a través de las ventanas", relató conmovido un socorrista.
El edificio contaba con una única salida y tenía sólo una escalera, de madera, que se derrumbó inmediatamente cuando comenzó el incendio. La asociación francesa Derecho a la Vivienda (DAL) denunció el hecho de que se albergue a familias sin hogar en hoteles precarios y peligrosos. El ministro de Interior, Dominique de Villepin, acudió al lugar y luego a los hospitales donde atendían a los heridos. (Reuter-DPA-Télam)







