15 Abril 2005 Seguir en 
El ocasional transeúnte que camina por el pasaje Díaz Vélez en toda su extensión se encuentra con un escenario variado. A la vera de las vías del ferrocarril Belgrano se encuentran verdaderos jardines, donde se ve el esfuerzo mancomunado de los vecinos. Agradable a la vista de quienes pasan por allí o de quienes viven, los espacios verdes se convierten en un importante remanso que transmiten la importancia de fomentar una cultura de solidaridad y trabajo. Sin embargo, no falta quienes, con total desenfado, arrojan los residuos a los costados de las vías sin importarles que por allí pasan ciudadanos; que los chicos encuentran un espacio para exteriorizar sus capacidades y que otros vecinos hallan un sitio para compartir un mate. Este contraste de basurales con espacios verdes celosamente cuidados es un fiel reflejo de la actitud esforzada de un grupo de ciudadanos, que se mezcla con la desaprensión y el desinterés por una convivencia sana que permita sentirse a gusto en una sociedad. Estas diferentes actitudes se notan en diversos sectores de la ciudad ante la mirada no siempre atenta de las autoridades, que deberían fomentar algunas actitudes y sancionar con más celo otras.




