Quiero apoyar el proyecto del legislador Ramón Graneros para que se prohíba la venta de cigarrillos a menores, pero se debe agregar lo siguiente: el Gobierno provincial, para concientizar sobre los daños que puede llegar a producir el fumar, debe destinar fondos suficientes mediante una agresiva propaganda permanente en los distintos medios de comunicación (radiales, televisivos, diarios, afiches, etcétera). Y debe hacer un llamado especial a los padres para que, con el ejemplo, ayuden a sus hijos a que no se tienten con el vicio del cigarrillo.
Antonio Roberto Dip
San Martín 62
Lules (Tucumán)
NUESTRO LADO OSCURO
Tucumán no es el Tucson periodístico, porque allí había un "sheriff" y un tribunal vecinal que capturaba, enjuiciaba y condenaba a los delincuentes. Tampoco es "Tuculandia", porque ningún buen humorista logrará convertir nuestros dramas en comedia. Sí es, desde siempre, y poniendo a salvo hechos positivos y calidades humanas destacables, la sede de un serpentario, cuyos ejemplares, presentes en todas sus actividades y niveles, ven poco y oyen mal, cambian de piel, tragan de todo, sobreviven en cualquier ambiente y usan su veneno para matar, no para curar. Son ovíparos y lo que sale de sus huevos está a la vista: corrupción, inseguridad, miseria y documentaciones falsas para sacar presos, levantar embargos, ascender en la docencia, sacar carnets, certificados de buena conducta, planes de ayuda y títulos secundarios; y para explotar impunemente la drogadicción, el alcoholismo y la prostitución infantil. En cambio, en Tucumán se ha prohibido triunfar sobre los mediocres; decir verdades que la cobardía calla; aportar soluciones sin coimas; el juego limpio y el respeto recíproco. El Gobierno, heredero involuntario de males muy viejos, parece decidido a usar el único remedio válido para restaurar económica y moralmente a una sociedad enferma: un plan de obras que no matará a las serpientes vivas, pero podría arrancarles los colmillos, recreando el círculo virtuoso del trabajo y terminando con la vagancia institucionalizada.
Dante Diambra Caporaletti
Av. Sarmiento 947
S. M. de Tucumán
PIQUETEROS, A LA POLITICA
Leí con satisfacción la noticia de que el frente de izquierda, que integrarían el Partido Obrero y la Izquierda Unida, tiene la intención de incorporar a los piqueteros a sus filas. En las elecciones de octubre, esta iniciativa -de concretarse- plasmaría, en porcentajes concretos e incuestionables, el grado de adhesión o de rechazo que la población argentina propicia a la metodología y a los reclamos de esos grupos.
Marcos E. Mirande
marc_mir@hotmail.com
DON "PEPE"
En referencia a la carta de Juana Elena Iovane de Alija (13/04), respecto de un trabajo de investigación de Rodolfo Cerviño sobre el Colegio Nacional, de su lectura se infieren calificativos parciales sobre la personalidad del rector José "Pepe" Posse. Es conocido el enfrentamiento entre Paul Groussac y Posse, por lo que debemos sospechar acerca de la objetividad del francés. Posse fue un patriota abnegado que peleó contra la tiranía de Juan Manuel de Rosas, lo que le valió el destierro en Chile, donde nació su amistad con Domingo F. Sarmiento. Fue un gobernador progresista, representante de Tucumán en la Convención reformadora de la Constitución Nacional, ministro de Gobierno, legislador, periodista y gran educador. Gregorio Aráoz Alfaro lo recuerda así: "Bastaba su acción de presencia un rato cada día, un corto paseo alrededor del claustro, haciendo sonar rítmicamente las baldosas del piso con los golpes de su clásico bastón, para que todo el colegio sintiese el influjo de su autoridad y prestigio". Don "Pepe" careció de fortuna y en su vejez poseía una modesta jubilación. En 1897, la Legislatura votó una pensión especial a su favor por los servicios prestados. Agradeció el proyecto, pero manifestó: "no acepto ninguna pensión por servicios que ya pasaron y que en su tiempo y ocasión fueron remunerados según su mérito. Hay, por otro lado, deberes cívicos que se cumplen sin recompensa". Añadió: "no tengo necesidades extremas que no pueda llevar con mis humildes recursos, y no quiero recargar el Tesoro de la Provincia, demasiado cargado de deberes y obligaciones que habrá que cumplir, con un solo centavo a mi favor...". Ese hombre íntegro merece ser recordado.
Néstor Antonio Pulido
Las Piedras 2.413
S. M. de Tucumán
EL DIABLO
Leí en una columna de "La Nación" (10/04): "Jóvenes franceses que desprecian la vulgaridad salen a invadir jardines que están adornados con los 7 enanitos y, tras meterlos en bolsas, van y los tiran al río". El día anterior había leído en esta sección que no deberían publicarse cartas que hagan referencia al satanismo. Sea en cuanto a gustos sobre cosas nimias, en un extremo, sea en cuanto a profundas creencias, es triste la intolerancia, que lleva siempre a alguna forma de violencia. Respecto del Diablo (que tiene tantos nombres, entre ellos Satán o Satanás), debe tenerse presente que todas las religiones hablan de algún ser maligno. Un profeta francés de dolorosa vida, Charles Baudelaire, dijo en el siglo XIX: "La mayor astucia del Diablo es convencernos de que no existe". Esta aguda aseveración me llevó a esta pregunta demoníacamente enmarañada: ¿No será que la intolerancia de aquellos para quienes el Diablo no existe respecto de los que sí creen en su existencia surge, justamente, porque el Diablo mete la cola para complacerse creando desavenencias entre los seres humanos?
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S. M. de Tucumán
DEMAGOGIA PURA
La demagogia es una forma sutil de engañar a la ciudadanía. Se lo hace dando una imagen benevolente a costa de leyes económicas de eficiencia y de producción. En el largo plazo, la demagogia resulta muy cara a los intereses de la población. El ejemplo más patente es que el Gobierno quiere detener la inflación recurriendo al control de precios. A la carne se le están abriendo mercados -China, entre ellos-, lo que daría como consecuencia un aumento en las exportaciones y una mejora importante en el precio (el valor del mercado internacional es tres veces mayor al precio interno). El Gobierno dijo que el precio de la carne debe bajar un 10% en los próximos 30 días; caso contrario, se pondrá una retención para obligar al ganadero a que no obtenga la utilidad de la exportación y a que fomente con un precio vil el consumo interno. Demagogia pura. La lógica económica diría que se debe fomentar el reemplazo de la carne en la alimentación. El control de precios hará que la ganadería, que podría entrar en un período de gran expansión, frente a la amenaza de retenciones no expondrá sus inversiones. Después de 4.000 años de fracasos en los controles de precios, el Gobierno aún no lo ha aprendido.
Carlos F. Espejo
Salta 307 (5º "C")
S. M. de Tucumán




