La quema de caña daña el ambiente y hace perder dinero

En la zafra 2001 se verificó una disminución en la quema de cañaverales del 40%, con respecto a la zafra de 2000.

08 Julio 2002
La Dirección de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente anunció que se han incrementado este año los controles para evitar la quema de cañaverales durante la zafra. El titular de la repartición, Juan González, sostuvo que si bien en la zafra 2001 se verificó una disminución en la quema del 40% con respecto a la zafra de 2000, en la presente campaña habrá un aumento en los controles policiales y denuncias ante los tribunales provinciales en los casos que corresponda. "Se encuentra vigente la ley de Medio Ambiente 6.253, que prohíbe expresamente la quema de cualquier tipo de vegetación", apuntó.
Consideró que la quema de cañaverales es una práctica que no sólo produce serios daños ambientales al suelo, a la atmósfera y a las personas, especialmente niños y ancianos, sino que produce también daños económicos a los que la practican.
"El argumento que siempre se utiliza es que la quema se hace para reducir los residuos que transportan con los consiguientes beneficios económicos. Pero quemar la caña no sólo daña al ambiente, sino que produce a la larga más pérdidas económicas al cañero que supuestos beneficios", afirmó González.
Reveló que datos obtenidos por investigadores de la Estación Experimental demuestran que los rendimientos de caña de azúcar obtenidos (en toneladas de caña por hectárea) son mayores (entre un 9% y un 32% dependiendo del nivel de fertilizantes utilizados) en los lugares donde no se quema que en los campos quemados.
"Otras mediciones han demostrado el daño que sufren los campos quemados al verse privados de humedad edáfica (en el suelo) llegando a niveles críticos por falta de agua justamente en el período en que escasean las lluvias (otoño-invierno)", añadió.


Otros problemas
Párrafo aparte merecen las consideraciones estrictamente ambientales. González sostuvo que, con la quema, se generan daños en el medio ambiente como la generación de gases (monóxido de carbono, dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno, vapor de agua, partículas sólidas respirables, entre otras) que afectan a centros poblados y especialmente a niños y ancianos. "Se producen cortes de energía eléctrica por daños en los cables, lo que afecta a la provisión de energía en ciudades, hospitales y en la provisión de agua ya que en muchos lugares el agua se provee por medio de bombas eléctricas", precisó. Por otro lado, enfatizó que la práctica de la quema produce daños al suelo, se eliminan los microorganismos benéficos, se eliminan los rastrojos que en definitiva es materia orgánica que puede servir de fertilizante a los suelos.

Tamaño texto
Comentarios