14 Abril 2005 Seguir en 
Jerusalén.- El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, acusó al premier israelí Ariel Sharon de obstaculizar la marcha del proceso de paz, y rechazó a la vez las declaraciones de Sharon sobre una supuesta inacción del gobierno en el desarme de grupos armados palestinos, formuladas el martes en Washington.
Abbas dijo que el gobierno israelí boicotea el proceso de paz al demorar el retiro de los asentamientos judíos y la liberación de detenidos palestinos, además de violar el cese del fuego en los territorios ocupados. La muerte de tres palestinos a manos soldados israelíes y la reanudación de los ataques de las milicias palestinas, que han lanzado unos 70 proyectiles de mortero contra asentamientos judíos, han encendido las luces de alerta en la región sobre una posible escalada de violencia. Ayer, numerosos jóvenes palestinos enfrentaron a pedradas a efectivos israelíes en Sureef, cerca de Hebron. Los soldados respondieron con gases lacrimógenos y, según fuentes palestinos, hubo heridos civiles.
Según Sharon, el hecho de que Abbas no haya podido desarmar a los grupos radicalizados palestinos retrasa el retorno a la "hoja de ruta", el plan de paz trazado por el denominado "Cuarteto para Medio Oriente", conformado por la ONU, la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.
Propuesta rechazada
Consecuente con esta afirmación, el canciller israelí Silvan Shalom pidió el apoyo de Egipto para construir una nueva "hoja de ruta" con los países árabes. El secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, respondió que es ridículo hablar de una segunda hoja de ruta sin haber aplicado la primera. "Israel quiere poner en juego a los árabes y tratar de obtener nuevas conquistas sin dar ni un paso en dirección a la paz", dijo. Abbas reiteró que la Autoridad Palestina es fuerte, unida y dispuesta a comenzar inmediatamente negociaciones sobre el status final. "Pedimos a los líderes israelíes que piensen en la paz y en la seguridad, en lugar de perder esta ocasión única", dice Abbas en un comunicado. En medio de esta discusión, Israel continúa con su plan de expandir los enclaves judíos en Cisjordania. Abbas advirtió que no cederá ni una pulgada de los territorios arrebatados por Israel tras la llamada guerra de los seis días, en 1967.
Por otra parte, cinco palestinos fueron condenados a cadena perpetua múltiple por jueces militares israelíes, acusados de terrorismo. Jamal Abu Alhija (jefe militar de Hamas en Jenin); Khalil Barake; Taleb Mahmara; Khalil Aram y Yassir Slimane Rabia fueron condenados a 38 cadenas perpetuas por atentados cometidos en 2002, que dejaron 36 muertos. (Télam-DPA)
Abbas dijo que el gobierno israelí boicotea el proceso de paz al demorar el retiro de los asentamientos judíos y la liberación de detenidos palestinos, además de violar el cese del fuego en los territorios ocupados. La muerte de tres palestinos a manos soldados israelíes y la reanudación de los ataques de las milicias palestinas, que han lanzado unos 70 proyectiles de mortero contra asentamientos judíos, han encendido las luces de alerta en la región sobre una posible escalada de violencia. Ayer, numerosos jóvenes palestinos enfrentaron a pedradas a efectivos israelíes en Sureef, cerca de Hebron. Los soldados respondieron con gases lacrimógenos y, según fuentes palestinos, hubo heridos civiles.
Según Sharon, el hecho de que Abbas no haya podido desarmar a los grupos radicalizados palestinos retrasa el retorno a la "hoja de ruta", el plan de paz trazado por el denominado "Cuarteto para Medio Oriente", conformado por la ONU, la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.
Propuesta rechazada
Consecuente con esta afirmación, el canciller israelí Silvan Shalom pidió el apoyo de Egipto para construir una nueva "hoja de ruta" con los países árabes. El secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, respondió que es ridículo hablar de una segunda hoja de ruta sin haber aplicado la primera. "Israel quiere poner en juego a los árabes y tratar de obtener nuevas conquistas sin dar ni un paso en dirección a la paz", dijo. Abbas reiteró que la Autoridad Palestina es fuerte, unida y dispuesta a comenzar inmediatamente negociaciones sobre el status final. "Pedimos a los líderes israelíes que piensen en la paz y en la seguridad, en lugar de perder esta ocasión única", dice Abbas en un comunicado. En medio de esta discusión, Israel continúa con su plan de expandir los enclaves judíos en Cisjordania. Abbas advirtió que no cederá ni una pulgada de los territorios arrebatados por Israel tras la llamada guerra de los seis días, en 1967.
Por otra parte, cinco palestinos fueron condenados a cadena perpetua múltiple por jueces militares israelíes, acusados de terrorismo. Jamal Abu Alhija (jefe militar de Hamas en Jenin); Khalil Barake; Taleb Mahmara; Khalil Aram y Yassir Slimane Rabia fueron condenados a 38 cadenas perpetuas por atentados cometidos en 2002, que dejaron 36 muertos. (Télam-DPA)







