El FMI exige las reformas pendientes

Amenazan al país con no prestarle más fondos. Un estudio técnico sugirió continuar con una política fiscal prudente. Estiman que funcionarios nacionales y del Fondo Monetario se reunirán en Washington.

DELIBERACION. Lavagna, Bielsa y De Vido dialogaron ayer en Berlín sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores.
DELIBERACION. Lavagna, Bielsa y De Vido dialogaron ayer en Berlín sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores.
14 Abril 2005
BUENOS AIRES.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó ayer a la Argentina normalizar su relación con los acreedores externos y agilizar el proceso de reformas estructurales pendientes, para mantener el crecimiento económico y atender cuestiones tales como el desempleo y el incremento en el gasto público y social.
Estos conceptos aparecen en el Informe Económico Mundial, difundido ayer por el organismo y realizado por Raghuram Rajan, director de Investigaciones del FMI en Washington.
Allí, el estudio reveló: "si (Argentina) busca sostener la recuperación y reducir el desempleo, continuar con la prudencia fiscal que facilitará reducir el endeudamiento, la eliminación de los impuestos distorsivos y el aumento en el gasto social y en infraestructura, requerirá de la normalización de las relaciones con los acreedores y progresar con las reformas estructurales".
La recomendación realizada por los técnicos del FMI antecede a la asamblea anual del organismo, que tendrá lugar este fin de semana en Washington.
Los analistas interpretan, de esta manera, que las negociaciones entre la Argentina y el Fondo por un nuevo acuerdo crediticio entraron ayer nuevamente en conflicto. El punto de disidencia es el resultado del canje de la deuda pública en default.
El organismo financiero reiteró su pedido de que el gobierno del presidente Néstor Kirchner resuelva la situación del 24% de los acreedores de la deuda pública que no aceptó la propuesta.Pier Carlo Padoan -representante en el Fondo por Italia- dijo que si el país no resuelve la situación de esos tenedores, entre los que hay minoristas italianos, el FMI no facilitará más fondos al país. "Si la Argentina no reabre las negociaciones con sus acreedores en buena fe, el Fondo no será capaz de reabrir los préstamos al gobierno de Buenos Aires", dijo Padoan a la prensa.
Así quedó nuevamente planteado el escenario que ya se repitió en los últimos años: el organismo presiona al país para que aplique medidas y amenaza con no conceder más fondos.
Argentina, por su parte, tiene bajo la manga un as poderoso: puede dejar de pagar al FMI, lo que lastimaría al organismo. "Si no llegamos a un acuerdo con el FMI pronto, vamos a dejar de considerarlo como acreedor privilegiado y vamos a priorizar el pago a los bonistas", dijo Kirchner en Alemania.
Se espera que funcionarios de ambas partes se reúnan el fin de semana, durante la asamblea del organismo. (DyN-NA-Reuter)

Kirchner negó que se vaya a reabrir el canje y Bielsa puso paños fríos

BERLIN.- En medio de la polémica con los organismos internacionales de crédito, el presidente Néstor Kirchner ratificó que de ninguna manera la Argentina reabrirá el proceso de canje de deuda. Sin embargo, con tono más conciliador, el canciller Rafael Bielsa negó una versión sobre la posible ruptura unilateral con el FMI si no se llega a un acuerdo.Kirchner negó la reapertura del canje y rechazó la posibilidad de que esa posición pudiera complicar la negociación con el FMI. "El canje es el canje y la negociación con el Fondo es la negociación con el Fondo", explicó. Destacó que con el 76% de aceptación, el Gobierno llegó al nivel más alto posible.

En otro tono
Bielsa, quien acompaña a Kirchner en la gira por Alemania, salió a poner paños fríos al enfrentamiento con el Fondo. Rechazó una versión periodística sobre una hipotética ruptura con el FMI, pero afirmó que se mantiene la decisión de pelear muy duramente para que el compromiso sea posible de cumplir.
Bielsa ratificó, además, en sintonía con las declaraciones de Kirchner, que no habrá una nueva oferta a los bonistas que rechazaron el canje. Pero estimó que, como suele ocurrir en casos similares, existe un período de tres o de cuatro años, después del cual los bonistas terminan obteniendo algún resarcimiento por sus acreencias, a veces por el camino judicial y otras veces por la vía convencional. Bielsa relativizó la posibilidad de que la visita de Kirchner a Alemania sirva para influir en miembros del Grupo de los 7 a favor de la Argentina en el tema de la deuda, y ratificó que Italia es el país que mantiene la actitud más cerrada de rechazo a la oferta que el país hizo a los bonistas.El canciller estimó que ello se debe, en parte, a que hay una cuestión política por detrás y para ocultar las propias responsabilidades en lo ocurrido con los ahorristas que compraron bonos argentinos. (DyN)

El G-7 reclama respuestas claras para los bonistas

Berlín.- Los países del Grupo de los Siete (G-7) pedirán al FMI y a la Argentina respuestas claras sobre los pasos que se darán para solucionar el tema de los bonistas que no se adhirieron al canje de deuda, señalaron ayer en Berlín fuentes del Ministerio de Hacienda alemán. "Hay que volver a pensar en el tema de los bonistas que no canjearon", haciendo referencia a casi la cuarta parte de los acreedores de títulos que no aceptaron la oferta argentina. El G-7 pide que se contemplen los intereses de los bonistas.
Los ministros de Hacienda y Finanzas del G-7 -integrado por los países más industrializados del mundo- fijaron nuevamente postura en favor de los acreedores que no ingresaron al canje.
El presidente Néstor Kirchner, así como el ministro de Economía, Roberto Lavagna, repitieron en varias oportunidades que el proceso no será reabierto -como lo hizo ayer en esta ciudad- y que la solución será a largo plazo.
Para la Argentina, la prioridad son los acreedores que ingresaron al canje, remarcaron los voceros en varias oportunidades.
La información en torno del pedido del G-7 fue divulgada ayer en Berlín en coincidencia con la visita de Kirchner. El Grupo de los Siete está integrado por EEUU, Alemania, Japón, Inglaterra, Francia, Italia y Canadá.
"Queremos respuestas claras, tanto del Gobierno argentino como del Fondo, en la reunión que el FMI y el Banco Mundial celebran este fin de semana en Washington", señalaron las fuentes.
La posición alemana causó cierta sorpresa debido a que se especulaba que respaldaría a la Argentina en su negociación por un nuevo acuerdo con el FMI.
Con seguridad, el planteo será analizado hoy cuando Kirchner y Lavagna se reúnan con el presidente alemán, Horst Kohler, ex titular del FMI, y con el canciller Gerhard Schroeder. (Télam-Reuter)

Tamaño texto
Comentarios