10 Abril 2005 Seguir en 
"El Gobierno ha demostrado algo que fue muy positivo: después de 30 años de crisis y desorden, la Argentina aprendió la lección macroeconómica. El país logró una gestión con la que recuperó el manejo de la política económica que tienen las sociedades con mejor desempeño", aseguró Bernardo Kosacoff, director para nuestro país de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL/NNUU).El funcionario, que dictó el seminario "El desarrollo industrial argentino en el período de la posconvertibilidad y el default", dialogó con LA GACETA para hacer un análisis de la situación.
¿Qué virtudes tiene la gestión Kirchner?
-Manejó con prudencia y con consistencia los aspectos cambiarios, monetarios y fiscales. Esos son pasos necesarios para que un país funcione, pero no suficientes. La economía es mucho más. Es invertir, desarrollar capacidades tecnológicas, calificar los recursos humanos, dar oportunidad de trabajo a la gente, ocupar el territorio e integrarse competitivamente en el mundo.
¿Y el Gobierno está cumpliendo con estas pautas?
-Por lo menos nos dio el tiempo para que se piense estas cosas a mediano y a largo plazo. La base productiva del país ha sido mejor que lo que se esperaba. Pero, al mismo tiempo, tenemos en claro que es un aparato productivo pequeño que hay que agrandar. Además hay una deuda social vergonzosa.
Con los índices de inflación, muchos especialistas no dan pronósticos alentadores...
-Siempre hubo afirmaciones negativas porque no se tiene un real conocimiento del complejo sistema industrial argentino. Es un sector que a través de siglos ha tenido luces y sombras.
¿Cuál es el panorama del sector?
-Estamos en los mismos niveles de productividad que en 1998. Las empresas se sanearon financieramente y, además, por primera vez en la historia, no se recurrió a las cuentas públicas para cancelar su deuda, sino que el sector creo distintas alternativas para sanearse.
- ¿Cuál es el panorama de las inversiones?
- En 2002 fueron del 11% con respecto al PBI, y eso no alcanzaba ni para amortizar el capital. El nivel actual es del 18%, por lo que se puede decir que el vaso está a la mitad. El desempeño de las inversiones tuvo un dinamismo espectacular y esto se dio por el rol de la PyME, del sector agropecuario y de la construcción. Se necesitan entre 5 y 6 puntos más, aunque todos sabemos que lo que está atrasado son los grandes proyectos de las empresas y la apertura de nuevos sectores.
¿Qué virtudes tiene la gestión Kirchner?
-Manejó con prudencia y con consistencia los aspectos cambiarios, monetarios y fiscales. Esos son pasos necesarios para que un país funcione, pero no suficientes. La economía es mucho más. Es invertir, desarrollar capacidades tecnológicas, calificar los recursos humanos, dar oportunidad de trabajo a la gente, ocupar el territorio e integrarse competitivamente en el mundo.
¿Y el Gobierno está cumpliendo con estas pautas?
-Por lo menos nos dio el tiempo para que se piense estas cosas a mediano y a largo plazo. La base productiva del país ha sido mejor que lo que se esperaba. Pero, al mismo tiempo, tenemos en claro que es un aparato productivo pequeño que hay que agrandar. Además hay una deuda social vergonzosa.
Con los índices de inflación, muchos especialistas no dan pronósticos alentadores...
-Siempre hubo afirmaciones negativas porque no se tiene un real conocimiento del complejo sistema industrial argentino. Es un sector que a través de siglos ha tenido luces y sombras.
¿Cuál es el panorama del sector?
-Estamos en los mismos niveles de productividad que en 1998. Las empresas se sanearon financieramente y, además, por primera vez en la historia, no se recurrió a las cuentas públicas para cancelar su deuda, sino que el sector creo distintas alternativas para sanearse.
- ¿Cuál es el panorama de las inversiones?
- En 2002 fueron del 11% con respecto al PBI, y eso no alcanzaba ni para amortizar el capital. El nivel actual es del 18%, por lo que se puede decir que el vaso está a la mitad. El desempeño de las inversiones tuvo un dinamismo espectacular y esto se dio por el rol de la PyME, del sector agropecuario y de la construcción. Se necesitan entre 5 y 6 puntos más, aunque todos sabemos que lo que está atrasado son los grandes proyectos de las empresas y la apertura de nuevos sectores.







