10 Abril 2005 Seguir en 
BAGDAD.- Decenas de miles de iraquíes exigieron el retiro estadounidense durante una manifestación en Bagdad, convocada por el clérigo chiíta Moqtada al Sadr. La multitud se congregó en la plaza Firdos, la misma donde hace exactamente dos años civiles bagdadíes y soldados norteamericanos derribaron una estatua de Saddam Hussein. Esa publicitada imagen dio la vuelta al mundo y, en los hechos, aquel día cayó Bagdad, y con ella el régimen de Saddam.
En la gran movilización abundaron las quejas por la falta de servicios básicos, la desocupación, la pobreza y la violencia que sufre el país a dos años de la caída de Saddam. Ayer mismo, 15 soldados iraquíes murieron en un ataque rebelde al sur de la capital; otras acciones insurgentes que dejaron al menos diez muertos, entre ellos uno de los asesores principales de Al Sadr, Fadel Al Sahawaak.
"No habrá paz"
"¡Oh Alá, corta sus cabezas, de la misma forma como ellos están cortando las nuestras", dijo Al Sadr en un discurso leído por su vocero a la multitud. "No habrá paz ni seguridad hasta que se vayan los ocupantes", agregó. Banderas iraquíes flameaban sobre el mar de manifestantes, muchos de ellos vestidos de negro, el uniforme de las milicias del Ejército Mehdi, que lidera Al Sadr y que el año pasado protagonizaron dos grandes rebeliones armadas contra las tropas extranjeras. (Télam-SNI)
En la gran movilización abundaron las quejas por la falta de servicios básicos, la desocupación, la pobreza y la violencia que sufre el país a dos años de la caída de Saddam. Ayer mismo, 15 soldados iraquíes murieron en un ataque rebelde al sur de la capital; otras acciones insurgentes que dejaron al menos diez muertos, entre ellos uno de los asesores principales de Al Sadr, Fadel Al Sahawaak.
"No habrá paz"
"¡Oh Alá, corta sus cabezas, de la misma forma como ellos están cortando las nuestras", dijo Al Sadr en un discurso leído por su vocero a la multitud. "No habrá paz ni seguridad hasta que se vayan los ocupantes", agregó. Banderas iraquíes flameaban sobre el mar de manifestantes, muchos de ellos vestidos de negro, el uniforme de las milicias del Ejército Mehdi, que lidera Al Sadr y que el año pasado protagonizaron dos grandes rebeliones armadas contra las tropas extranjeras. (Télam-SNI)







