09 Abril 2005 Seguir en 
CIUDAD DE MEXICO.- El alcalde de Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, separado de su cargo por decisión del Congreso para ser procesado por desacato, se reunió ayer con la prensa en un parque público, frente a su casa, ante la imposibilidad de usar las oficinas de gobierno. "No quiero dar ningún motivo para la provocación", dijo, mientras aguardaba la notificación oficial de su desafuero y destitución. López Obrador, político de centro-izquierda de 51 años y amplio favorito para las elecciones presidenciales de 2006, pidió a los numerosos periodistas apostados frente a su casa que no molesten a sus vecinos y acordó que todas las mañanas atenderá a la prensa en el parque. Cientos de simpatizantes lo acompañaron en su primer día fuera del gobierno, mientras activistas y dirigentes gremiales y sociales preparan una marcha del silencio para el 24. Será la primera acción de la llamada resistencia civil pacífica contra la medida adoptada por el Parlamento.
"Ejemplo de legalidad"
En tanto, el presidente Vicente Fox afirmó en el Vaticano, donde asistió ayer a las exequias del papa Juan Pablo II, que la decisión legislativa de quitarle la inmunidad al alcalde capitalino fue "un ejemplo de legalidad". Sin embargo, la decisión del Congreso ha abierto un debate nacional sobre la madurez de las instituciones democráticas en el país. Analistas políticos mexicanos y extranjeros cuestionaron la medida en duros términos. El funcionario fue destituido y desaforado para que enfrente un proceso penal por no haber obedecido una orden judicial de suspender una obra vial en un terreno en litigio. López Obrador encabeza las encuestas de popularidad para las elecciones de 2006 y perderá el derecho a registrarse como candidato mientras esté bajo proceso, según establecen las leyes mexicanas.
"Lo que sigue es esperar que la Fiscalía proceda", dijo ayer el destituido alcalde frente a su domicilio, en un complejo multifamiliar de clase media situado al sur de la capital. Un juez podría ordenar su encarcelamiento en los próximos días. Mientras, el secretario de Gobierno, Alejandro Encinas, tomó a su cargo la administración municipal. (DPA-Reuter)
"Ejemplo de legalidad"
En tanto, el presidente Vicente Fox afirmó en el Vaticano, donde asistió ayer a las exequias del papa Juan Pablo II, que la decisión legislativa de quitarle la inmunidad al alcalde capitalino fue "un ejemplo de legalidad". Sin embargo, la decisión del Congreso ha abierto un debate nacional sobre la madurez de las instituciones democráticas en el país. Analistas políticos mexicanos y extranjeros cuestionaron la medida en duros términos. El funcionario fue destituido y desaforado para que enfrente un proceso penal por no haber obedecido una orden judicial de suspender una obra vial en un terreno en litigio. López Obrador encabeza las encuestas de popularidad para las elecciones de 2006 y perderá el derecho a registrarse como candidato mientras esté bajo proceso, según establecen las leyes mexicanas.
"Lo que sigue es esperar que la Fiscalía proceda", dijo ayer el destituido alcalde frente a su domicilio, en un complejo multifamiliar de clase media situado al sur de la capital. Un juez podría ordenar su encarcelamiento en los próximos días. Mientras, el secretario de Gobierno, Alejandro Encinas, tomó a su cargo la administración municipal. (DPA-Reuter)







