09 Abril 2005 Seguir en 
JERUSALEN.- La policía israelí reforzó ayer su presencia en Jerusalén, dos días antes de una anunciada visita de judíos radicales al Monte del Templo, sagrado para judíos y musulmanes. En un clima de creciente tensión, que obligó al gobierno de Ariel Sharon a prohibir el ingreso al templo de los no musulmanes, cientos de efectivos, policías fronterizos y voluntarios se apostaron desde las primeras horas de ayer en varios puntos en torno de la explanada del Monte del Templo (Al Haram al Sharif, para los musulmanes), en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Medidas restrictivas
En este lugar se realiza el tradicional rezo de los viernes para los musulmanes. En un intento por evitar altercados, la policía israelí decidió restringir la participación en los rezos a los musulmanes de 40 años y también a las mujeres. Los creyentes se dispersaron ayer sin incidentes.
La tradición
El clima de violencia se acentuó después de que un grupo ultranacionalista israelí anunció, a principios de semana, que tiene previsto entrar mañana en el Monte del Templo, para celebrar el primer día del mes judío del Nissan, que precede al festival de la Pesaj. La policía les ha negado el permiso, pero el anuncio ha enfadado sobremanera a los palestinos.
Los jerarcas religiosos palestinos han hecho un llamamiento a los musulmanes a que acudan al lugar para defenderlo. El Monte del Templo es el tercer lugar sagrado para los musulmanes, dado que allí -según la tradición del Islam- el profeta Mahoma ascendió a los cielos. Los judíos creen que el Monte del Templo, el lugar más sagrado en su religión, está construido sobre las ruinas de su templo bíblico.
Advertencia a legisladores
En un gesto de desafío a la prohibición dispuesta por el gobierno, los diputados radicales judíos anunciaron que acudirán mañana al lugar. El ministro de la Seguridad Pública, Gideon Ezra, advirtió que la orden emitida por el premier Ariel Sharon se cumplirá a rajatabla. Hace cinco años, una polémica visita de Sharon, por entonces líder de la oposición, al Monte del Templo, desencadenó la segunda Intifada palestina que desangró a ambos pueblos. Sharon y la Autoridad Palestina acordaron en febrero una tregua para poder restaurar el proceso de paz. (DPA)
Medidas restrictivas
En este lugar se realiza el tradicional rezo de los viernes para los musulmanes. En un intento por evitar altercados, la policía israelí decidió restringir la participación en los rezos a los musulmanes de 40 años y también a las mujeres. Los creyentes se dispersaron ayer sin incidentes.
La tradición
El clima de violencia se acentuó después de que un grupo ultranacionalista israelí anunció, a principios de semana, que tiene previsto entrar mañana en el Monte del Templo, para celebrar el primer día del mes judío del Nissan, que precede al festival de la Pesaj. La policía les ha negado el permiso, pero el anuncio ha enfadado sobremanera a los palestinos.
Los jerarcas religiosos palestinos han hecho un llamamiento a los musulmanes a que acudan al lugar para defenderlo. El Monte del Templo es el tercer lugar sagrado para los musulmanes, dado que allí -según la tradición del Islam- el profeta Mahoma ascendió a los cielos. Los judíos creen que el Monte del Templo, el lugar más sagrado en su religión, está construido sobre las ruinas de su templo bíblico.
Advertencia a legisladores
En un gesto de desafío a la prohibición dispuesta por el gobierno, los diputados radicales judíos anunciaron que acudirán mañana al lugar. El ministro de la Seguridad Pública, Gideon Ezra, advirtió que la orden emitida por el premier Ariel Sharon se cumplirá a rajatabla. Hace cinco años, una polémica visita de Sharon, por entonces líder de la oposición, al Monte del Templo, desencadenó la segunda Intifada palestina que desangró a ambos pueblos. Sharon y la Autoridad Palestina acordaron en febrero una tregua para poder restaurar el proceso de paz. (DPA)







