09 Abril 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió ayer a la Argentina que adopte una estrategia realista para ofrecer a los bonistas que rechazaron el canje de deuda, y señaló que esa será una condición en caso de que se arribe a un acuerdo con el organismo.
Al fijar esta posición, el Fondo aleja las posibilidades de acordar con la Argentina, ya que el gobierno de Néstor Kirchner aclaró que el canje no será reabierto.
"Si hubiese un programa (crediticio) futuro del Fondo, las autoridades (argentinas) deberían desarrollar una estrategia realista para lidiar con los acreedores que no participaron en el canje", dijo Thomas Dawson, el portavoz del organismo financiero.
Por otra parte, Dawson confirmó la reunión entre el director gerente del organismo, Rodrigo de Rato, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en Washington, durante la asamblea del organismo, que se desarrollará entre el 16 y el 17 próximo.
El FMI endureció su posición hacia la Argentina -incluyendo al propio De Rato-, ya que hace algunas semanas el propio Dawson había sostenido que el organismo no emitiría opinión sobre este controversial tema.
El vocero no quiso especificar los elementos o principios que debería contener esa estrategia realista, y simplemente explicó: "ese enfoque se enmarca en nuestra Política de Préstamo a Países en Suspensión de Pagos (LIA, su sigla en inglés)". Esa política establece: "el FMI sólo podrá firmar un acuerdo crediticio con un país miembro si (este) realiza un esfuerzo de buena fe para alcanzar un acuerdo de colaboración con sus acreedores".
Casi un 24% de los poseedores de títulos argentinos en mora no aceptó la oferta del Gobierno, lo que constituye un porcentaje muy alto en comparación con operaciones similares de otros países, donde rondó el 10%.
La Argentina suspendió en agosto el programa crediticio que tenía con el FMI para concentrarse en el canje de la deuda, el cual se cerró en enero, y actualmente negocia con este organismo las bases de la futura relación mutua.El monto de la deuda que no ingresó al canje asciende a unos U$S 20.000 millones.
Si bien la Argentina había acordado con el FMI un programa trianual hasta 2006, sólo se fijaron las metas cuantitativas para 2004. (DyN-NA)
Al fijar esta posición, el Fondo aleja las posibilidades de acordar con la Argentina, ya que el gobierno de Néstor Kirchner aclaró que el canje no será reabierto.
"Si hubiese un programa (crediticio) futuro del Fondo, las autoridades (argentinas) deberían desarrollar una estrategia realista para lidiar con los acreedores que no participaron en el canje", dijo Thomas Dawson, el portavoz del organismo financiero.
Por otra parte, Dawson confirmó la reunión entre el director gerente del organismo, Rodrigo de Rato, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en Washington, durante la asamblea del organismo, que se desarrollará entre el 16 y el 17 próximo.
El FMI endureció su posición hacia la Argentina -incluyendo al propio De Rato-, ya que hace algunas semanas el propio Dawson había sostenido que el organismo no emitiría opinión sobre este controversial tema.
El vocero no quiso especificar los elementos o principios que debería contener esa estrategia realista, y simplemente explicó: "ese enfoque se enmarca en nuestra Política de Préstamo a Países en Suspensión de Pagos (LIA, su sigla en inglés)". Esa política establece: "el FMI sólo podrá firmar un acuerdo crediticio con un país miembro si (este) realiza un esfuerzo de buena fe para alcanzar un acuerdo de colaboración con sus acreedores".
Casi un 24% de los poseedores de títulos argentinos en mora no aceptó la oferta del Gobierno, lo que constituye un porcentaje muy alto en comparación con operaciones similares de otros países, donde rondó el 10%.
La Argentina suspendió en agosto el programa crediticio que tenía con el FMI para concentrarse en el canje de la deuda, el cual se cerró en enero, y actualmente negocia con este organismo las bases de la futura relación mutua.El monto de la deuda que no ingresó al canje asciende a unos U$S 20.000 millones.
Si bien la Argentina había acordado con el FMI un programa trianual hasta 2006, sólo se fijaron las metas cuantitativas para 2004. (DyN-NA)







