08 Abril 2005 Seguir en 
LA HABANA.- Un activista de derechos humanos informó que hubo un nuevo motín en la mayor prisión de Cuba, a menos de 20 días de otra protesta en la misma cárcel, que dejó un muerto y varios lesionados. El motín -un hecho inusual en Cuba- habría ocurrido en la prisión de Combinado del Este, de La Habana, que alberga a entre 4.000 y 5.000 reclusos, y fue reprimido con violencia, dice en un comunicado Elizardo Sánchez, de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn). En esa cárcel se hayan unos 20 opositores al gobierno, de los cuales algunos pertenecen al grupo de 75 que fueron detenidos hace dos años, en la mayor ola represiva contra la fragmentada disidencia pacífica.
Reacción al sistema
Según Sánchez, que aclaró que los opositores no se vieron involucrados en estos incidentes, el motín habría sido una reacción contra las condiciones que caracterizan al sistema carcelario cubano, como la mala alimentación y la deficiente atención médica, la severidad de las condenas y la falta de protección jurídica efectiva. Organizaciones humanitarias internacionales, como Amnistía Internacional, han denunciado las malas condiciones carcelarias en Cuba.
Sánchez mencionó como la causa de la revuelta el traslado masivo de prisioneros hacia prisiones muy alejadas de sus hogares. Sin embargo, según familiares de reclusos, protestan porque llevan mucho tiempo en las cárceles sin celebrarles juicio. "Mi hermano está acusado por drogas y lleva dos años preso y dos veces suspendieron la audiencia con el juez", dijo la hermana de uno de los internos hospitalizados con severas quemaduras.
"Hay veintenas de heridos o intoxicados por gases, y varios que han sufrido quemaduras muy intensas", señala Sánchez, y precisa que la policía utilizó balas de goma, gases lacrimógenos y paralizantes. (Reuter)
Reacción al sistema
Según Sánchez, que aclaró que los opositores no se vieron involucrados en estos incidentes, el motín habría sido una reacción contra las condiciones que caracterizan al sistema carcelario cubano, como la mala alimentación y la deficiente atención médica, la severidad de las condenas y la falta de protección jurídica efectiva. Organizaciones humanitarias internacionales, como Amnistía Internacional, han denunciado las malas condiciones carcelarias en Cuba.
Sánchez mencionó como la causa de la revuelta el traslado masivo de prisioneros hacia prisiones muy alejadas de sus hogares. Sin embargo, según familiares de reclusos, protestan porque llevan mucho tiempo en las cárceles sin celebrarles juicio. "Mi hermano está acusado por drogas y lleva dos años preso y dos veces suspendieron la audiencia con el juez", dijo la hermana de uno de los internos hospitalizados con severas quemaduras.
"Hay veintenas de heridos o intoxicados por gases, y varios que han sufrido quemaduras muy intensas", señala Sánchez, y precisa que la policía utilizó balas de goma, gases lacrimógenos y paralizantes. (Reuter)







