Luz escasa o nula

La falta de iluminación, un tema que tratamos con asiduidad pero al parecer nadie resuelve.

08 Abril 2005
Aun circunscribiéndonos sólo al sector encerrado por las cuatro avenidas, es evidente que San Miguel de Tucumán adolece de una defectuosa iluminación. En algunos casos, se trata de la falta de los artefactos correspondientes. En la cuadra de calle Rondeau, entre Buenos Aires y Chacabuco, existe una sola luminaria que, velada por los árboles, resulta insuficiente para iluminar el sector. No es más que un ejemplo, tomado entre docenas.
En otros casos, ocurren cortes súbitos del servicio, que abarcan cuadras enteras y que se prolongan durante varios días. Hay, por ejemplo, una amplia zona de la plaza San Martín, en la parte que enfrenta a la Facultad de Artes de la UNT, que está desde hace unos días sumida en la tiniebla.
Obvio es recordar que la falta o escasez del alumbrado público causa un negativo impacto en la seguridad de nuestra capital. La oscuridad constituye el mejor aliado de los atracadores callejeros y de los ladrones de casas. Además, es también evidente que la mala iluminación crea dificultades y peligros para los transeúntes, quienes tienen derecho de ver claramente el lugar donde pisan.

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