07 Abril 2005 Seguir en 
WASHINGTON Y NUEVA YORK.- El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo de Rato, volvió ayer a pedirle al Gobierno argentino que defina una estrategia para contemplar a los acreedores que no entraron al canje de la deuda en default, y reconoció "los importantes pasos" que dio el país para la recuperación económica.
"La normalización de la Argentina requiere una estrategia por parte de las autoridades, que son las que deben fijarla; una estrategia posible respecto de la parte de la deuda que no ha sido reestructurada", dijo De Rato a la prensa, luego de disertar en la Universidad de Georgetown.
El financista no especificó cuál debería ser esa estrategia, ni definió si el organismo apoya o no una reapertura del canje, algo a lo que la Argentina se opone.
Si bien ponderó la política económica argentina en los últimos dos años, el ex ministro de Hacienda español insistió en que la deuda sigue siendo un gran problema.
El FMI y la Argentina siguen dialogando para lograr un nuevo acuerdo que permita refinanciar la deuda con el organismo, por U$S 4.000 millones que vencen en lo que resta del año.
Un "buitre"
En tanto, el fondo Elliot, que consiguió un embargo cautelar sobre bonos argentinos en default por unos U$S 7.000 millones, reclamó ayer al Gobierno que entregue los nuevos títulos a los acreedores que aceptaron el canje, y aseguró que el congelamiento trabado por la Justicia de Nueva York no impide a la Argentina concretar la operación.
Los abogados litigantes consideran que el Ministerio de Economía puede completar la oferta de canje en cualquier momento, entregando los nuevos títulos a todos los bonistas que lo aceptaron y tomando posesión de los más de U$S 55.000 millones en bonos que no están sujetos a embargo alguno".
"De hecho, ahora que anunció el nivel de aceptación de la oferta, la Argentina está obligada contractualmente a arreglar el intercambio de esa manera", desafiaron los representantes de Elliot. (Télam/SNI)
"La normalización de la Argentina requiere una estrategia por parte de las autoridades, que son las que deben fijarla; una estrategia posible respecto de la parte de la deuda que no ha sido reestructurada", dijo De Rato a la prensa, luego de disertar en la Universidad de Georgetown.
El financista no especificó cuál debería ser esa estrategia, ni definió si el organismo apoya o no una reapertura del canje, algo a lo que la Argentina se opone.
Si bien ponderó la política económica argentina en los últimos dos años, el ex ministro de Hacienda español insistió en que la deuda sigue siendo un gran problema.
El FMI y la Argentina siguen dialogando para lograr un nuevo acuerdo que permita refinanciar la deuda con el organismo, por U$S 4.000 millones que vencen en lo que resta del año.
Un "buitre"
En tanto, el fondo Elliot, que consiguió un embargo cautelar sobre bonos argentinos en default por unos U$S 7.000 millones, reclamó ayer al Gobierno que entregue los nuevos títulos a los acreedores que aceptaron el canje, y aseguró que el congelamiento trabado por la Justicia de Nueva York no impide a la Argentina concretar la operación.
Los abogados litigantes consideran que el Ministerio de Economía puede completar la oferta de canje en cualquier momento, entregando los nuevos títulos a todos los bonistas que lo aceptaron y tomando posesión de los más de U$S 55.000 millones en bonos que no están sujetos a embargo alguno".
"De hecho, ahora que anunció el nivel de aceptación de la oferta, la Argentina está obligada contractualmente a arreglar el intercambio de esa manera", desafiaron los representantes de Elliot. (Télam/SNI)







