06 Abril 2005 Seguir en 
WASHINGTON.- Estados Unidos comenzó ayer el ejercicio antiterrorista más grande de su historia, que se basa en ataques simulados con armas químicas y biológicas. Más de 10.000 personas, entre ellas representantes de Canadá y Gran Bretaña, participan en este simulacro de cinco días en los Estados norteamericanos de Connecticut, Nueva Jersey y en la capital, Washington. Durante el desarrollo del programa antiterrorista se pondrá a prueba la coordinación entre 27 instituciones gubernamentales ante una emergencia de este tipo. El escenario prevé que supuestos terroristas ataquen Nueva Jersey con armas biológicas, y Connecticut con químicas.
Primera prueba
En uno de los ejercicios realizados ayer, más de 5.000 voluntarios de Nueva Jersey quedaron "gravemente heridos" en el ataque. El objetivo era probar la capacidad de 80 hospitales elegidos para la atención de las víctimas. En el ejercicio antiterrorista de hace dos años en Seattle y Chicago se constataron graves problemas de coordinación entre las fuerzas implicadas.
Duras críticas
Varios opositores a la política antiterrorista del gobierno de George W. Bush criticaron duramente este programa. Según algunos, se trata de una variante de la "táctica del miedo" que, según observadores, fue el factor de triunfo de Bush en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre. "Para detener al terrorismo, dejen de aterrorizarnos", se podía leer en las pancartas del puñado de militantes en Nueva York. "Este juego bélico provoca miedo entre las personas de edad y en los niños", declaró una mujer.
En un puerto
En New London, el simulacro consistió en un ataque químico terrorista en medio de un festival de verano que congregaba a cientos de personas en el pequeño puerto de New London (Connecticut), sobre la costa noreste de Estados Unidos. Al mismo tiempo, a unos 250 kilómetros de esta ciudad, el Estado de Nueva Jersey era objeto de un atentado biológico ficticio. Los simulacros pretenden medir la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia, del personal médico y policial y de los altos funcionarios que deben tomar decisiones difíciles para salvar vidas. Asimismo, intenta determinar qué información se debe dar a la opinión pública. (AFP-NA)
Primera prueba
En uno de los ejercicios realizados ayer, más de 5.000 voluntarios de Nueva Jersey quedaron "gravemente heridos" en el ataque. El objetivo era probar la capacidad de 80 hospitales elegidos para la atención de las víctimas. En el ejercicio antiterrorista de hace dos años en Seattle y Chicago se constataron graves problemas de coordinación entre las fuerzas implicadas.
Duras críticas
Varios opositores a la política antiterrorista del gobierno de George W. Bush criticaron duramente este programa. Según algunos, se trata de una variante de la "táctica del miedo" que, según observadores, fue el factor de triunfo de Bush en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre. "Para detener al terrorismo, dejen de aterrorizarnos", se podía leer en las pancartas del puñado de militantes en Nueva York. "Este juego bélico provoca miedo entre las personas de edad y en los niños", declaró una mujer.
En un puerto
En New London, el simulacro consistió en un ataque químico terrorista en medio de un festival de verano que congregaba a cientos de personas en el pequeño puerto de New London (Connecticut), sobre la costa noreste de Estados Unidos. Al mismo tiempo, a unos 250 kilómetros de esta ciudad, el Estado de Nueva Jersey era objeto de un atentado biológico ficticio. Los simulacros pretenden medir la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia, del personal médico y policial y de los altos funcionarios que deben tomar decisiones difíciles para salvar vidas. Asimismo, intenta determinar qué información se debe dar a la opinión pública. (AFP-NA)







